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Jornada de protesta de centrales obreras y dignidades agropecuarias

–Marchas simultáneas en diferentes regiones del territorio colombiano realizan este jueves organizaciones obreras y campesinas, al igual que integrantes de las llamadas dignidades agropecuarias, encabezadas por cultivadores de arroz, en protesta contra los Tratados de Libre Comercio y para exigir soluciones a pliegos de peticiones tramitados en años pasados y que no han tenido una solución de parte del gobierno nacional.

Oscar Gutiérrez, director de Dignidad Agropecuaria señaló que el objetivo de las movilizaciones es exigir precios justos para los productores del campo y la suspensión de importaciones de alimentos que el país produce.

El hecho es que sectores de la producción como arroz, papa, leche, cacao, azúcar, maíz, frijol y panela están trabajando a pérdida por los bajos precios de sus productos.

Según los promotores la protesta también se cumple en demanda de justicia en el caso de la muerte de seis campesinos en Tumaco y en apoyo al paro de pilotos sindicalizados de Avianca.

En la jornada también anuncian su participación la Confederación General del Trabajo (CGT), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), la Confederación Democrática de Pensionados (CDP), la Confederación de Pensionados de Colombia (CPC) y la Federación Colombiana de los Trabajadores de la Educación (Fecode).

El movimiento «Dignidad Agropecuaria» emitió el siguiente comunicado sobre los móviles de la protesta:

Por el Agro, el Trabajo y la Soberanía Nacional, ¡Movilicémonos el 12 de octubre!

El 1 de septiembre se reunió en Bogotá la Dirección Nacional de Delegados, DND, de Dignidad Agropecuaria Colombiana. La reunión tenía como esencia analizar la situación en que se encuentra el Agro Nacional y tomar las medidas necesarias para enfrentar la crisis que padece. Aunque en varios géneros agrícolas y pecuarios somos autosuficientes, se sigue importando alimentos. Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos y la Unión Europea así obligan. Se crea sobreoferta y se deprimen los precios en el mercado interno lo que, a su vez, genera quiebra y ruina para los productores nacionales.

Leche, Arroz, Cacao, Maíz Blanco, Etanol, Biodiesel a base de Palma Africana, Papa y Cebolla por lo menos, al igual que Cerdo y Pollo, son bienes agrícolas que los productores agropecuarios del país producen con autosuficiencia. Sin embargo, todos ellos tienen autorización para ingresar al mercado nacional, con aranceles cada año más rebajados o sin pagar arancel y, ante la crisis de sobreoferta que generan, el gobierno actúa con beneplácito ante importaciones y Tratados y con mano dura o con engaño ante los productores del país.

Ante esta realidad y ante la que viven quienes siembran plátano, yuca, ñame, piña, guayaba y otros frutales o producen queso y otros derivados de la leche, se decidió promover y realizar una movilización para exigir la renegociación de los Tratados de Libre Comercio, TLC, por el grave daño que causan a la economía de los productores agropecuarios, los trabajadores del campo y los municipios que derivan la mayoría de sus ingresos de dichas labores.

Si el café, el banano, el plátano de exportación, las flores y otros dos o tres productos del agro tienen ingresos no ruinosos se debe a la devaluación del peso pero, en la medida en que los costos de producción se acerquen a los precios de venta o se caiga el precio de venta de los mismos en el mercado internacional, se volverá a la situación de quiebra y ruina para los agro-productores, ya sean campesinos, indígenas o empresarios agrícolas nacionales.

La política de “Colombia Siembra” de este gobierno se quedó en “Colombia Quiebra al Agro”. No se hizo bien la tarea. El Ministro Iragorri prometió garantizar precios justos y remunerativos para quienes se atrevieron a sembrar. Hoy, quienes lo hicieron, están amenazados con ruina en sus parcelas y con hambre en sus hogares.

Se evaluó el incumplimiento de los acuerdos, sobre deudas agrícolas, por parte del gobierno nacional, la política que amenaza con desplazar a miles de campesinos de los páramos, la agresión de multinacionales mineras que con la exploración y uso de la fracturación hidráulica, o Fracking como se le conoce, burla los acuerdos, las consultas populares y las decisiones de los pobladores de las regiones productoras de alimentos del país.

Se vio también el daño que a la producción causa la falta de distritos de riego y drenaje, el elevado costo del crédito, el abuso de los monopolios que controlan el mercado de insumos y abonos necesarios para el agro, el mal estado de las carreteras terciarias o la falta de ellas, los exagerados impuestos prediales y la eliminación de los subsidios en energía para los estratos 1, 2 y 3.

El agro demanda un aumento sustancial en el presupuesto nacional pero vemos que cada año se recorta más. Así no es posible tener agricultura y agricultores prósperos. Por eso, a los productores agropecuarios les causa dolor de patria la horripilante corrupción que prevalece en el Gobierno, el Congreso de la República y la Justicia. Con ahincó condenan el saqueó que grandes monopolios nacionales y extranjeros hacen al fisco y exigen se devuelvan los recursos del Banco Agrario.

Párrafo aparte merece la comercialización de los productos. Los precios de compra de los géneros agrícolas, en el mercado interno, no puede seguir determinados por el precio internacional. Nos oponemos a que se obligue a tomar precios de referencia externos sin tener en cuenta los costos de producción internos y sin agregar una tasa de ganancia para el productor nacional. Con esa política se continuará reemplazando trabajo y producción nacional por trabajo y producción extranjera y sin tener en cuenta que Estados Unidos y la Unión Europea destinan miles de millones de dólares y euros para subsidiar sus agricultores.

Por eso, debe elaborarse una política de protección del agro nacional y un Plan de Reactivación de la Agricultura Nacional, PRAN, que arranque renegociando los TLC y reemplazando las importaciones de alimentos por alimentos producidos en Colombia.

Con este análisis el 1 de septiembre de 2017, Dignidad Agropecuaria decidió organizar y participar, con otras organizaciones sindicales y sociales en la realización de una Movilización Agropecuaria Nacional. Esta se acordó para el 12 de octubre. Muchas regiones se movilizaran, en especial, las zonas productoras de arroz y maíz, arruinadas por los bajos precios y los incumplimientos del gobierno nacional.

DIGNIDAD AGROPECUARIA COLOMBIANA