Un colombiano irá a juicio en Estados Unidos, luego de hacerse pasar durante más de dos décadas como un príncipe saudita, lo que le permitió estafar lujosas tiendas y hoteles del sur de Florida.
Se trata de Anthony Gignac, un bogotano quien aseguraba que era de linaje real y un príncipe de Arabia Saudita en busca de negocios multimillonarios, y que fue detenido en Nueva York en 2017.
Gignac se encuentra detenido en Oklahoma a la espera de ser trasladado a Florida para enfrentar la justicia.
Según las acusaciones de un tribunal federal de Miami, Gignac, quien se hace llamar Sultán Bin Khalid Al Saud, se hizo pasar por un diplomático de Arabía Saudita en el 2017 para engañar a empresarios y obtener dinero, propiedades y otros objeto de valor.
Entre marzo y noviembre del año pasado, el hombre sostuvo reuniones con empresarios del condado Miami-Dade con el supuesto de realizar una inversión multimillonaria para comprar un hotel en el condado, con este propósito organizó
una fiesta en su supuesto penthouse, en un edificio Fisher Island, donde presentó a los empresarios una carta del Banco de Dubai con una disponibilidad de 600 millones de dólares.
Uno de los empresarios dudó de la veracidad; de la veracidad del supuesto sultán, pero un supuesto cómplice, Carl Marden Williamson, le exigió comprarle un regalo valorado en 50 mil dólares.
Pero las autoridades de EEUU descubrieron que Gignac venía realizando este tipo de estafas desde que iba a la escuela en Michigan, donde vivía desde pequeño junto a su hermano Daniel, tras ser adoptados por una pareja estadunidense.
Primero intento convencer a compañeros que su madre era dueña del Grand Hotel en Mackinac Island, y que su padre era el actor estadunidense Dom DeLuise, y luego en 1991 se hizo pasar por el supuesto príncipe para defraudar a un hotel y a varias empresas por 10 mil dólares.
En 1993, Gignac aprovechó para darse vida de príncipee en Miami, en el entonces prestigioso hotel Grand Bay, de Coconut Grove, donde se hospedaban estrellas como Michael Jackson, Elizabeth Taylor, Prince y Sophia Loren.
Gignac se hacía llamar en la ciudad el príncipe Khaled y viajaba en limusinas, pero la estafa fue descubierta cuando invitó a dos hombres a una fiesta en el penthouse del hotel Grand Bay y estos lo golpearon y lo robaron.
La policia consultó a autoridades diplomáticas sauditas las cuales negaron la identidad del supuesto Khalid, pero antes de que lo pudieran atrapar el hombre huyo a Chicago tras estafar 27 mil dolares al Grand Bay y 51 mil 175 a la tienda Saks Fifth Avenue.
Gignac estuvo detenido por fraude entre 1991 y 1994 en Michigan y luego fue transferido a Florida, donde estuvo detenido por delitos similares entre 1997 y 1998, pero salió bajo libertad condicional. Volvió a prisión en Michigan del 2004 al 2006, y fue dejado bajo libertad supervisada hasta el 2009.
El hombre se declaró; culpable en octubre del 2006 de haberse hecho pasar por un diplomático extranjero e intento de fraude bancario. De momento se desconoce qué hizo Gignac desde entonces hasta que reapareción
en Miami en 2017.
