
la iniciativa artística busca crear conciencia de la responsabilidad que tenemos todos con el cuidado de la vida al movernos.
“Esta es una acción de duelo, para que aprendamos a ser responsables, muchos nos sentimos muy fuertes y creemos que al conducir con tragos en la cabeza, nada malo nos va a pasar y no medimos las consecuencias de lo que podemos hacer a otros o a nosotros mismos” aseguró Christian Abusaid, autor de la obra.
La producción de la obra se desarrolló desde agosto de este año está compuesta por 887 bolas negras y blancas que simbolizan cada una de los incidentes de tránsito en el país por causa de los conductores que conducen en estado de embriaguez.
«Esta obra simboliza a las 887 víctimas por incidentes de tránsito en Colombia, elegí una nube porque ellas vienen y van, se dibujan y se desdibujan, es una metáfora que hace alusión a lo frágil que es la vida y en cómo puede cambiar en cualquier momento por cometer el error de tomarse unos tragos y salir a manejar», puntualizó Abusaid.
Según cifras del estudio del Observatorio Nacional de Seguridad Vial sobre alcohol y conducción, en el país se registraron 2.777 siniestros viales durante el 2017, todos asociados al consumo de licor, de estos el 71% reportan al menos una víctima. Además, en el estudio sobresale el número de reincidentes en esta conducta, infractores hasta con 5 comparendos por conducir en estado de embriaguez pese a las sanciones tan altas que estipula la ley 1606 de 2013, hasta $ 37,499,040.
Finalmente, el estudio evidenció que entre las ciudades que presentaron mayor índice de siniestralidad relacionada con conducción en estado de embriaguez se encuentran Bogotá, Pasto, Cali, Bucaramanga, Villavicencio y Pereira.