
La inspección se concentra en sellos, bandas de seguridad, etiquetas, registros sanitarios y propiedades de bebidas como aguardiente, ron, vino, whisky, brandy, cerveza y aperitivos.
Los productos que no cumplen con las condiciones de buenas prácticas de manufactura son decomisados y destruidos.
Entre las causas frecuentes para el decomiso de bebidas alcohólicas alteradas o fraudulentas están el incumplimiento del rotulado, el grado alcohólico diferente al declarado, la fecha de vencimiento caducada, partículas extrañas en el contenido y el inadecuado almacenamiento y conservación.
Desde la última semana de noviembre, la SDS han inspeccionado 18.129 litros de bebidas alcohólicas en 60 establecimientos, de los cuales se han decomisado 43 litros de cerveza, licor crema y brandy.
Durante la temporada de fin de año 2017-2018 se hicieron controles en 998 establecimientos y se decomisaron 767 litros de cerveza, aperitivos, licor crema, aguardiente, vino, vodka, ron y whisky. De estas bebidas, 79% tenían alteraciones y 21% eran fraudulentas.
Se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
• Compre el licor en sitios confiables.
• Verifique que el sello, la estampilla y la tapa estén en buen estado.
• Revise la etiqueta: si se destiñe, está borrosa o se despega, rechace el licor.
• Mire el contenido de la botella a contraluz: si el color no es uniforme o si trae partículas extrañas en suspensión o sedimentos, no lo consuma.
• En sitios públicos, siempre exija que el licor se destape en su presencia.