Por fin se dio vía libre al tránsito de camiones en el kilómetro 58 de la carretera al Llano
–Con un corto retraso, finalmente se reabrió este martes en la mañana la vía Bogotá-Villavicencio en el kilómetro 58, luego de tres meses de estar bloqueado por los sucesivos derrumbes. Sólo a los camiones o transporte de carga de capacidad igual o mayor a 3.4 toneladas, se les dio vía libre hacia y desde la capital de la República, tal como lo dispuso el Gobierno Nacional a través del Ministerio del Transporte, la ANI y la Policía de Tránsito.
La reapertura de la importante vía se dio de forma controlada, y en lo sucesivo, si no se produce ninguna contingencia, funcionará en el horario de 10:00 hasta las 4:00 p.m.

En principio hubo problemas para dar vía en la carretera, porque muchos automoviles y en general carros particulares congestionaron la salida en Bogotá. Los conductores hicieron caso omiso a los anuncios hechos por el ministerio del Transporte y la Policia de Tránsito de que en la reapertura sólo se permitiría el paso de transporte de carga.
Por ahora, se mantiene la restricción del paso para vehículos particulares, motociclistas, vehículos pequeños de transporte de pasajeros en cualquiera de sus modalidades, y automotores con carga extradimensionada, peatones, ciclistas, vehículos de tracción animal y caballistas.
En cuanto respecta al transporte de pasajeros, se prevé darles vía este miércoles 18 de septiembre. Se permitirá el paso de vehículos de transporte público de categoría C, esto es, autobuses.
La ANI indicó que se implementaron mecanismos de monitoreo y alertas tempranas, como el radar instalado en frente a la ladera de Mesa Grande en el km 58, que sirve para detectar movimientos con 48 horas de antelación.

Mientras tanto, avanzarán los trabajos de construcción de un sistema de mallas metálicas ancladas en la parte superior de la meseta de Mesa Grande, con el fin de controlar el desprendimiento de rocas y minimizar el riesgo de que éstas caigan a la vía.
Igualmente se construirá un tablestacado de aproximadamente 260 metros de longitud, que consiste en una barrera metálica de 6,0 metros de altura ubicada sobre la vía y una estructura de cerramiento metálico en lámina de 2,5 mm de espesor confinada por medio de dos hileras de tubería de 8 pulgadas de diámetro, espaciados cada 80 cm complementada con un núcleo de concreto.
El ministerio de Transporte advirtió que para garantizar la seguridad de los usuarios del corredor, en el momento en que se identifiquen algunas de las siguientes condiciones se activará la restricción total del tránsito de vehículos por el corredor:
-Condiciones climáticas adversas, condiciones propias del talud como presencia de agua infiltrada sobre el talud; agrietamientos en el talud; reportes del radar que indiquen movimiento de la ladera; sismo y cierres de la vía por otros eventos.
En estos casos de alerta, de inmediato se dará la orden de restringir el paso de los vehículos autorizados por los peajes Naranjal y Pipiral.
De otro lado, el Gobierno Nacional indicó que se mantendrán las tarifas diferenciales en las dos rutas alternas para llegar a Villavicencio, esto es, la Transversal del Sisga y Bogotá – Sogamoso – Aguazul – Villavicencio.
