Economía

Colombia será la economía de América Latina que más crecerá en 2020: FMI

Con una proyección del 3,4% para 2019, la economía colombiana será una de las de mejor desempeño en América Latina, dice el Fondo Monetario Internacional
–El Director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, dio a conocer de manera desagregada las perspectivas económicas para los países de América Latina, y Colombia figura con una apuesta de 3,5% para el 2020, la mejor proyección de la región.

De acuerdo con lo expuesto por Werner, esta proyección se encuentra basada en que “la fuerte demanda interna en 2019 llevó a un repunte del crecimiento a 3,3% y un aumento del déficit en cuenta corriente a 4,5% del PIB (Producto Interno Bruto)”.

Agregó que para el “2020, se proyecta que el crecimiento se acelere a alrededor de 3,5%, gracias al continuo apoyo monetario, la migración proveniente de Venezuela, las remesas, las obras civiles y el aumento de la inversión, a raíz de modificaciones recientes de la política tributaria”.

En América Latina, Colombia (3,5%) es el país que más crecería en 2020, según el FMI, seguido por Perú (3,2 %), Brasil (2,2 %) y México (1 %).

En tanto, la estimación de crecimiento del PIB de Colombia para 2021 subió desde 3,7% hasta 3,8 %.

Para la región el organismo multilateral disminuyó la proyección de crecimiento de la economía para 2020 desde el 1,8% hasta el 1,6%.

“Mientras los riesgos externos se han moderado gracias a una relajación sincronizada de la política monetaria a escala mundial y a la firma de la primera fase del acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, los riesgos nacionales y regionales se han agudizado. Las tensiones sociales podrían extenderse a otros países en la región, mientras que la incertidumbre acerca de las políticas económicas podría aumentar aún más debido al aumento de las tensiones sociales y las desviaciones de las políticas económicas”, dijo el FMI.

Agregó que las políticas económicas tendrán que encontrar un punto de equilibrio entre recomponer el margen de maniobra y mantener la estabilidad económica, por un lado, y, por otro, apoyar el crecimiento y reforzar la red de protección social.