-Cruz Roja Internacional afirma que “es hora de dejar de jugar con fuego en planta nuclear de Zaporiyia”.
–La misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llegó a la central nuclear de Zaporozhie, cuyo entorno ha sido objeto de nuevos ataques la madrugada del jueves, comunicó el organismo en su cuenta oficial de Twitter.

El director general del OIEA, Rafael Grossi, declaró que los expertos lograron recaudar mucha información importante durante las varias horas de trabajo en la central nuclear de Zaporozhie, y que él, personalmente, observó «cosas clave» y recibió las aclaraciones necesarias.
El OIEA dejará a sus representantes en la central, según añadió Grossi, y no excluyó que conversaría con lugareños de la ciudad de Energodar, donde se ubica la planta. El director general afirmó, también, que considerará la presencia permanente de representantes de la misión en el lugar.
El grupo de expertos del OIEA fue acompañado por empleados de la corporación estatal rusa de energía atómica, Rosatom, según informaron desde la Administración Militar-Civil de la región.
Al director general le mostraron un proyectil de artillería ucraniana que impactó cerca del depósito de residuos radiactivos.
La energética ucraniana Energoatom, gestora de la planta, anunció que cinco representantes del OIEA permanecerán en la central, supuestamente, hasta el 3 de septiembre.
El jefe de la Administración Militar-Civil de Energodar, Alexánder Volga, declaró, a su vez, que entre ocho y 12 representantes de la misión se quedarán en la central, informa Tass.
Grossi declaró esta mañana que su equipo está al tanto del «aumento de la actividad militar en la zona», pero que mantiene su intención inicial de visitar la planta y de encontrarse con sus empleados.
«Pese a los intentos del régimen de Kiev por perturbar la visita de un equipo de expertos del OIEA a la central nuclear de Zaporozhie, la parte rusa confirma su disposición a recibirlo con plena seguridad», comunicó el Ministerio ruso de Defensa.
El organismo militar describió la situación en las inmediaciones de la central como «compleja», aunque subrayó que «sigue estando totalmente bajo control».
La misión del OIEA llegó el miércoles a la ciudad de Zaporozhie, situada a 55 kilómetros de Energodar, donde se ubica la planta, controlada por las fuerzas rusas. En declaraciones a la prensa, Grossi afirmó en la urbe que su objetivo es «prevenir un accidente nuclear».
El Ministerio de Defensa de Rusia denunció este jueves que alrededor de las 6:00 (hora local) dos grupos de sabotaje ucranianos de hasta 60 efectivos cruzaron el río Dnepr, se desplegaron a tres kilómetros al noreste de la central nuclear de Zaporozhie e intentaron tomar el control de la planta.
Desde el organismo comunicaron que las fuerzas rusas respondieron para eliminar a los saboteadores y que emplearon la aviación del Ejército.
Paralelamente, la cartera de Defensa aseguró que militares de Kiev llevaron a cabo un ataque de artillería contra el lugar de encuentro de la misión del OIEA, cerca de la localidad de Vasílievka y de la planta nuclear.
El ataque se saldó con al menos tres muertos y cinco heridos, incluido un niño, mientras que varios edificios residenciales resultaron dañados, incluidas dos guarderías, que se vieron afectadas por el fuego.
El Ministerio informó que alrededor de las 7:00 horas militares rusos frustraron otro intento de desembarco de efectivos ucranianos que se desplazaban en dos barcazas cerca de la localidad de Vodianóe, a unos kilómetros de la instalación nuclear. Las lanchas en las que iban los militares de Kiev fueron hundidas, detallaron.
En este sentido, el organismo subrayó que «la provocación del régimen de Kiev» tiene como objetivo «perturbar» la llegada del grupo de trabajo del organismo nuclear de las Naciones Unidas.
Mientras tanto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió este jueves parar ataques en área de la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por tropas rusas. «En caso de fuga nuclear, sería imposible prestar ayuda humanitaria».
«Es hora de dejar de jugar con fuego y tomar medidas concretas para proteger esta instalación y otras similares de cualquier operación militar», dijo el director general del CICR, Robert Mardini, a los periodistas en Kiev. «El más mínimo error de cálculo podría desencadenar devastaciones que lamentaremos durante décadas», añadió.
La zona situada alrededor de la planta nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, ha sido blanco de bombardeos recientes de los que Ucrania y Rusia se acusan mutuamente.
«En caso de fuga nuclear, sería imposible prestar ayuda humanitaria»
Mardini dijo que era «alentador» que el equipo del Organismo Internacional de Energía Atómica(OIEA) estuviera en camino para inspeccionar la planta porque lo que estaba en juego era «inmenso».
«Cuando los lugares peligrosos se convierten en campos de batalla, las consecuencias para millones de personas y el medioambiente pueden ser catastróficas y durar muchos años», sostuvo. «En caso de fuga nuclear, será difícil, si no imposible, prestar asistencia humanitaria», agregó.
Durante la mañana, rusos y ucranianos se acusaron de hostilidades alrededor de la central nuclear.
De otro lado, el ministerio de Defensa de Rusia denunció en un comunicado que «grupos de saboteadores» del ejército ucraniano habían cruzado el río Dniéper, que separa sus posiciones, a tres kilómetros al noreste de la central.
De su lado, las autoridades ucranianas acusaron a las tropas rusas de bombardear el camino que debe seguir la misión del OIEA y la ciudad donde se encuentra la central, Enerdogar, también en manos de Moscú. (Información RT y DW).
