
El domingo 20 de noviembre murió Hebe de Bonafini en la provincia de Buenos Aires, a sus 93 años de edad. Fue líder de las Madres de la Plaza de Mayo, la asociación de mujeres que enfrentó al gobierno militar en las décadas de 1970 y 1980.
Su muerte se conoció a través de un comunicado de la familia:

El 29 de diciembre de 1942, a sus 14 años, inició un noviazgo con Humberto Bonafini, quién se convertiría en su esposo y padre de sus hijos: Jorge Omar, Raúl Alfredo y María Alejandra. Hoy en día, sólo Alejandra está viva. Sus hermanos fueron víctimas de desaparición forzada durante al dictadura y Humberto falleció a los 57 años, en septiembre de 1982.
Hebe María Pastor de Bonafini comenzó su activismo político en 1977, junto a un grupo pequeño de mujeres que gracias a su esfuerzo, lograron consolidar una de la organizaciones de derechos humanos más reconocidas de la Argentina. Las Madres de la Plaza de Mayo, reclamaron la aparición de sus hijos que fueron secuestrados por el régimen militar.
En febrero de ese año, Jorge Omar, su hijo mayor, fue secuestrado durante un operativo de la Policía en la ciudad de La Plata. Este joven tenía 26 años, era docente, estudiaba Física en la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata y militaba en las filas del Partido Comunista Marxista Leninista.
Hebe recorrió hospitales, comisarías e iglesias para dar con el paradero de su hijo. Gracias a la asesoría de un abogado, ella presentó un Hábeas Corpus ante el Ministerio del Interior. Y en ese recorrido, se encontró con cientos de mujeres que también estaban en la búsqueda de sus hijos.
El 30 abril de 1977, el grupo de madres llegó a la Plaza de Mayo en Buenos Aires, y frente a la Casa Rosada, le llevaron una carta al presidente facto Jorge Rafael Videla, reclamando información acerca de sus hijos. Esta plaza se convirtió en su punto de encuentro, hasta que un día llegó la policía y les pegó.
Ellas se agarraron del brazo y empezaron a caminar de a dos, así surgió la protesta de las Madres, una marcha en círculos alrededor de la Pirámide de Mayo, que simboliza la libertad. Una tradición que se llevaba a cabo los jueves desde las 3:30pm hasta las 4:00pm, un horario donde el sitio estaba lleno de personas.
En octubre de ese mismo año, participaron del tradicional evento religioso juvenil: la peregrinación a la Virgen de Luján. Si no iban sus hijos, irían ellas en su representación. Para reconocerse entre las miles de personas que caminan, adoptaron su icónico pañuelo blanco que fabricaron con tela de pañales.
A Raúl Alfredo, lo secuestraron en Berazategui el 6 de diciembre de 1977 en medio de una reunión sindical, en un operativo ilegal de detención y posterior desaparición forzada. Tenía 24 años, trabajaba en una refinería de YPF en La Plata, era estudiante de zoología en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata y militaba en el Partido Comunista Marxista Leninista.
En mayo del 2002, atacaron a su hija María Alejandra, quién tenía 35 años para esa época. Ella esperaba un servicio técnico de Telefónica, por eso dejó entrar a los ‘técnicos’. Le pegaron con una cachiporra, le quemaron un brazo con cigarrillos, la ahogaron con una bolsa de plástico y quisieron violarla.
Hasta siempre Hebe
La Asociación Madres de Plaza de Mayo comunica que nuestra presidenta, Hebe de Bonafini, cambió de casa, como ella siempre dijo de sus compañeras que la precedieron en la partida.
Seguirá para siempre en la Plaza de Mayo.
¡Ni un paso atrás!
— Prensa Madres (@PrensaMadres) November 20, 2022
Hace una semana, estuvo en la inauguración de una muestra de fotos que se hizo en su honor en el Centro Cultural Kirchner, la exposición tiene por nombre “Hebe de Bonafini, una madre rev/belada”. Hace un recorrido fotográfico desde su infancia, juventud y militancia.
El gobierno argentino decretó tres días de duelo nacional.
