Judicial Nacional

Eln liberó a sargento del Ejército secuestrado en Arauca y disidencias de las Farc a 7 secuestrados en Nariño

–Una comisión humanitaria de la Defensoría del Pueblo y la Iglesia, recibieron en el departamento de Arauca, al sargento viceprimero del Ejército Nacional, Libey Bravo, de manos de elementos del llamado frente de guerra oriental del Eln que lo habían secuestrado el pasado 14 de febrero.

La misión humanitaria llegó hasta una zona rural de las sábanas de Arauca, en la cual se encontró con los eleno quienes entregaron al sargento Bravo e inmediatamente fue trasladado a la capital del departamento, para verificar su estado de salud.

El Defensor del Pueblo destacó el éxito de la misión y advirtió que el organismo mantiene abiertos los canales humanitarios para que todas las personas que se encuentran en poder de los grupos armados ilegales puedan retornar a sus hogares.

Además, reiteró la importancia de que los grupos armados ofrezcan gestos de paz.

El comando del Ejército Nacional agradeció la gestión humanitaria y anunció el inicio de los protocolos de atención con un equipo disciplinario para apoyar al suboficial y continuar acompañando a su familia.

«Rechazamos el secuestro y condenamos este crimen atroz que atenta contra los derechos humanos», precisó el mando militar en un comunicado, en el cual indicó también que «ya fueron instauradas las denuncias respectivas ante las autoridades competentes».

De otro lado, en el departamento de Nariño, una comisión humanitaria encabezada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, recibio a siete personas que se encontraban en poder del llamado frente 30 de las disidencias de las Farc desde 2022.

El CICR indicó que las siete personas se encontraban en buenas condiciones de salud y fueron trasladadas por el equipo humanitario a otra zona.

«Agradecemos a las partes involucradas por confiar en nuestro trabajo neutral para facilitar la liberación de estas personas. Esta labor fue estrictamente humanitaria y se dio en el marco del mandato que tenemos de proteger y asistir, sin distinción alguna, a las personas afectadas por los conflictos armados y la violencia», expresó Kian Abbassian, jefe de la subdelegación del CICR en Cali.

«Los conflictos armados continúan teniendo múltiples efectos negativos, por ello es fundamental que se preserve la labor humanitaria y que las partes en conflicto continúen facilitando nuestro acceso a las zonas más afectadas para mitigar las consecuencias humanitarias», agregó Abbassian.

Igualmente señaló que es fundamental que los actores armados respeten en todo momento el derecho internacional humanitario, que protege particularmente a la población civil y a quienes han dejado de participar en las hostilidades.

En lo que va del año el CICR ha recibido a 20 personas secuestraas por grupos armados en diferentes regiones del territorio colombiano.