Informe advierte que grupos armados continuaron fortaleciéndose durante el Gobierno Petro
Los grupos armados ilegales han experimentado un fortalecimiento continuo durante el primer año de mandato del presidente colombiano Gustavo Petro, según el informe «Paz Total, disputas e inseguridad en el primer año del Gobierno Petro», presentado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).
Aunque la confrontación contra «el Estado, la infraestructura y bienes» ha disminuido, los hallazgos revelan un aumento del 85% en los enfrentamientos entre estos grupos, marcando el nivel más alto de la última década.
El ELN, las disidencias de las antiguas FARC y el Clan del Golfo, considerados los grupos más prominentes, han reforzado su capacidad militar y presencia territorial, permitiéndoles consolidar su control en algunas regiones. A pesar de estos avances, el informe destaca una disminución del 47% en los ataques contra la Fuerza Pública y una reducción del 45% en ataques a infraestructura y bienes durante el primer año del Gobierno Petro.
El estudio también resalta una disminución del 1,5% en los homicidios a nivel nacional y del 14% en las regiones más afectadas por el conflicto armado. Otros delitos como el hurto a personas, amenazas, homicidios de líderes sociales, desplazamientos forzados y masacres también presentaron descensos, aunque se observó un aumento del 15% en la extorsión y del 77% en los secuestros. Esto sugiere una conexión entre los grupos armados y estos delitos para obtener recursos adicionales.
La FIP señala que el sistema colombiano no logra diferenciar adecuadamente el impacto de estos delitos en áreas urbanas y rurales.
El informe concluye que, a falta de una estrategia sólida para reducir el homicidio y otros crímenes, la visión de Colombia como una potencia mundial de paz sigue siendo una aspiración en lugar de un logro tangible en términos de política pública.

