Supremo de EE.UU. da vía libre a Texas para detener y expulsar a migrantes; la ley prevé hasta 20 años de cárcel para reincidentes
–La Corte Suprema de EE.UU. falló este martes a favor de Texas, permitiéndole la entrada en vigor de la polémica ley estatal que permite a la Policía detener y expulsar a migrantes sospechosos de entrar de forma irregular a la nación norteamericana.
La ley, conocida como SB4, quedó avalada luego de que el tribunal de mayoría conservadora rechazara una solicitud de emergencia de la Administración de Joe Biden, que estipulaba que los estados no tienen autoridad para legislar sobre inmigración.
Los tres jueces progresistas del máximo tribunal se pronunciaron en contra, pero con seis votos a favor los conservadores dieron una victoria a Texas, que desde hace meses disputaba una batalla legal contra el Gobierno federal por el manejo de la frontera.
«Texas ahora puede hacer cumplir inmediatamente su propia ley, que impone responsabilidad penal a miles de no ciudadanos y exige su expulsión a México. Esta ley alterará las sensibles relaciones exteriores» en la región, dijeron dos magistrados progresistas.
En una línea similar se manifestó la Administración Biden, al alertar que la legislación podría afectar el vínculo con México. «Tiene una política antiinmigrante», aseveró el mes pasado el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, sobre el gobernador de Texas, Greg Abbott.
Precisamente Abbott, férreo detractor de Biden, lo calificó como un «avance positivo», pero aclaró que persisten las apelaciones. Efectivamente, todavía queda camino por recorrer en tribunales sobre la SB4.
Por su parte, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, celebró la decisión. «Nuestra ley de inmigración, SB4, ya está en vigor. Como siempre, es un honor para mí defender a Texas y su soberanía, y llevarnos a la victoria en los tribunales», escribió en X.
Mientras tanto, Karine Jean-Pierre, vocera de la Casa Blanca, expresó que «estamos fundamentalmente en desacuerdo con la orden de la Corte Suprema que permite que la dañina e inconstitucional ley de Texas entre en vigor». «La SB4 no sólo hará que las comunidades de Texas sean menos seguras, sino que también sobrecargará a las fuerzas del orden y sembrará caos y confusión en nuestra frontera sur», declaró en nombre de la Administración Biden.
La ley, una de las medidas antiinmigración más drásticas en la historia de Estados Unidos, convierte en delito menor el que un extranjero «ingrese o intente ingresar al estado desde una nación extranjera» de forma irregular. La falta se convierte en un crimen grave, punible hasta con 20 años de prisión, si el infractor es reincidente.
La iniciativa también permite que la Justicia estatal ordene la expulsión de personas sin mediar proceso legal. Asimismo, los oficiales de policía podrán arrestar a cualquier individuo del que sospechen que ingresó ilegalmente al país, y tendrán la facultad discrecional de expulsarlo a México en vez de arrestarlo.
Inicialmente, la medida promovida por el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, debía entrar en vigor el pasado 5 de marzo, pero un juez federal se puso del lado de los demandantes y la prohibió. El fiscal de Texas, Ken Paxton, llevó la pelea al Quinto Circuito de Apelaciones donde obtuvo respaldo, por lo que los demandantes acudieron al Supremo para evitar que entrara en vigencia la ley pidiendo una moción de emergencia, que finalmente fue negada.
Anand Balakrishnan, abogado principal del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la ACLU, calificó la decisión de hoy como «decepcionante». El abogado añadió en un comunicado que la normativa «amenaza la integridad de las leyes de inmigración de nuestra nación y los principios fundamentales del debido proceso» por lo que seguirán luchando hasta derrotarla.
Las encuestas de opinión revelan una profunda preocupación de los votantes por la situación a lo largo de la frontera. Las encuestas de Reuters/Ipsos mostraron que el nivel de aprobación pública de Biden era del 37% a 28 de febrero pasado. (Información RT y DW).
