Nacional

Plan de Choque para acelerar la implementación del Acuerdo de Paz presentó el Gobierno colombiano a integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU

–En Nueva York, los ministros del Interior y de Relaciones Exteriores, Juan Fernando Cristo y Luis Gilberto Murillo, respectivamente, junto con el Comisionado de Paz, Otty Patiño y la representante colombiana permanente ante la ONU, Leonor Zalabata, presentaron este martes a los embajadores y embajadoras miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, el Plan de Choque para Acelerar la Implementación del Acuerdo de Paz en Colombia, firmado en 2016.

Según el Gobierno Nacional esta estrategia garantiza que los compromisos pactados sigan siendo un pilar fundamental en la construcción de una paz estable y duradera en Colombia.

El Plan de Choque se articula en torno a 6 puntos:

1. Pactos Territoriales para transformar los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, PDET
2. Reforma Rural Integral
3. Agenda Legislativa para la Paz
4. Articulación para la seguridad
5. Acuerdo Nacional sobre los mínimos
6. Gobernanza del Plan de Choque

En el documento, se destaca que la implementación del Acuerdo Final de Paz firmado hace casi ocho años entre el Estado colombiano y la extinta guerrilla de las Farc ha tenido avances importantes gracias a los esfuerzos institucionales, a la participación de las comunidades y al constante apoyo de la comunidad internacional.

Sin embargo, el Ejecutivo Nacional admite que «no se puede negar que este proceso ha sido lento y desigual, tanto con respecto al cumplimiento de los compromisos pactados, como a la intervención en los territorios priorizados. Durante el periodo de gobierno anterior, como es de público conocimiento, se ralentiza la ejecución del Acuerdo.

La gestión adelantada tiene mucho por mejorar en términos de articulación institucional y con las instancias derivadas del acuerdo, así como en la focalización y priorización estratégica del impacto regional, sin que se pierda la perspectiva integral de lo pactado, puntualiza.

Añade que el Plan Nacional de Desarrollo (PND) “Colombia Potencia Mundial de Vida” retoma los compromisos del Acuerdo Final de Paz y compromete al Gobierno Nacional en avanzar en su implementación integral y apuesta por avanzar de manera más ágil en la Reforma Rural Integral, en este frente vale la pena resaltar los grandes logros en las metas de entrega de tierras y especialmente en la formalización donde se ha avanzado de forma inmensa.

El PND también plantea acelerar la implementación de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y en la puesta en marcha de los componentes del Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de uso Ilícito (PNIS) que están atrasados. También se incorporó la reparación integral a las víctimas y la reactivación del Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política -SISEP-, entre otros compromisos de implementación del Acuerdo Final de Paz, así como los componentes en materia de reincorporación integral.

Subraya que el Presidente Petro ha sido claro en su compromiso por cumplir el Acuerdo de Paz y por seguir buscando salidas negociadas con otros grupos armados.

Indica igualmente que el plan de choque más que un documento o una política pública es una estrategia de acción para agilizar la implementación del Acuerdo de Paz con la perspectiva de que, a partir de ello, se dinamicen otros puntos del Acuerdo y se avance de manera más ágil y con mayores y mejores resultados. Así, en la medida que se reciban aportes e insumos que mejoren la estrategia, el Ministerio del Interior estará en toda la disposición de escuchar y recoger los nuevos elementos que optimicen la intervención.

Y puntualiza que el PND 2022-2026 tiene como uno de sus objetivos sentar las bases para que el país se convierta en un líder de la protección de la vida a partir de la construcción de un nuevo contrato social que propicie la superación de injusticias y exclusiones históricas, la no repetición del conflicto, el cambio de nuestro relacionamiento con el ambiente y una transformación productiva sustentada en el conocimiento y en armonía con la naturaleza. En este marco, el Plan de Choque impulsará la implementación del Acuerdo Final y se acompasará con los avances, desafíos y articulaciones necesarias respecto a las negociaciones en marcha y demás procesos de la Paz Total lideradas por el Consejero Comisionado de Paz.

Principios y estrategia del Plan de Choque

Durante los siguientes dos años vamos a focalizar los esfuerzos, la gestión y los recursos en aquellos programas y proyectos que efectivamente tengan el potencial de transformar la calidad de vida de la gente. El legado del gobierno debe ser avanzar en la ruta para el desarrollo integral de las 16 subregiones PDET, pero también dejar los cimientos para que este avance sea irreversible a nivel nacional, así como los ejes transversales de lo pactado.

El gobierno priorizará las intervenciones de mayor impacto en el corto plazo y trazará una ruta para lo que sigue. De acuerdo con lo anterior, la focalización nos debe ayudar a priorizar acciones del gobierno. Todas las solicitudes e iniciativas de las comunidades, firmantes del acuerdo y de los gobiernos territoriales son importantes. De hecho, la
mayoría de ellas obedecen a décadas de atraso y a deudas históricas, pero no sería responsable plantear que todas se van a resolver en el corto plazo.

Para que el Plan de Choque de la implementación de Acuerdo Final sea eficaz y logre dinamizar y catalizar la ejecución, resulta indispensable que la realización de las acciones que conforman el Plan se concentre en el territorio. Es decir, más allá del ‘qué’ o del ‘cómo’ debemos priorizar el ‘dónde’. El Acuerdo Final de 2016 además de las clásicas
acciones de dejación de armas, desmovilización y reincorporación, incluyó una gran apuesta por la transformación de los territorios y para lograrlo, los sectores de gasto y los instrumentos de planeación y financiación deben tener en ese criterio su marco de acción.

La estrategia consiste en retomar los avances conseguidos en la implementación, revisar los cuellos de botella y lograr un genuino trabajo en equipo por parte de la institucionalidad y la Alta parte contratante por medio de la CSIVI y agilizar la implementación en unos frentes específicos que impactan de manera directa la calidad de vida, la seguridad y el desarrollo en los territorios.

Dice que el Plan de Choque no pretende abarcar la totalidad del Acuerdo ni suplantar los compromisos de la institucionalidad que tiene responsabilidades en la implementación, de hecho, los temas que no queden aquí recogidos deben seguir siendo implementados por las entidades responsables, lo que se pretende es agilizar varios frentes que a la vez se conviertan en catalizadores de otros compromisos del Acuerdo Final de Paz.

Estos son los pilares del plan de choque:

-Pactos territoriales para acelerar la transformación del territorio
-Reforma Rural Integral y articulada
-Agenda legislativa para cumplir y avanzar
-Articulación de la seguridad en el territorio
-Acuerdo Nacional para un Pacto Político
-Gobernanza del Plan de choque

Acuerdo Nacional para un Pacto Político

En el Acuerdo Final de Paz, con el fin de construir una paz estable y duradera aparece el compromiso de “promover un Pacto Político Nacional y desde las r egiones, con los partidos y movimientos políticos, los gremios, las fuerzas vivas de la Nación, la sociedad organizada y las comunidades en los territorios, sindicatos, el Consejo Nacional Gremial y los diferentes gremios económicos, los propietarios y directivos de los medios de comunicación, las iglesias, confesiones religiosas, organizaciones basadas en la fe y organizaciones del sector religioso, la academia e instituciones educativas, las organizaciones de mujeres y de población LGBTI, de personas en condición de discapacidad, jóvenes, los pueblos y comunidades étnicas, las organizaciones de víctimas y de defensoras y defensores de derechos humanos y las demás organizaciones sociales.”

En este orden de ideas el Acuerdo que ya presentó el Gobierno del Presidente Gustavo Petro contiene los siguientes cinco puntos básicos: i) seguridad y sacar la violencia del ejercicio de la política; ii) Respeto a las reglas electorales y al calendario electoral; iii) Transformación territorial de los municipios más afectados por el conflicto; iv) Crecimiento económico con equidad – Transformación de la economía y v) Compromiso
con la deliberación argumentada y el trámite en el Congreso de las reformas sociales.

El país vive un momento marcado por confrontaciones ideológicas, radicalismos y extremismos en las posiciones, opiniones y lecturas sobre la realidad nacional y territorial que muchas veces escalan a la pugnacidad. En este ejercicio de recuperar la inspiración y de recordar las posibilidades que ofrece una efectiva implementación el Acuerdo
de Paz, es evidente que no es suficiente el silencio de los fusiles.

Colombia necesita dialogar, no para ponernos de acuerdo en todo, pero sí para definir unos mínimos que permitan construir una senda conjunta, aún a pesar de las naturales diferencias que se dan en una democracia.

Las reuniones que hemos tenido con varios gremios de la producción, con sindicatos, gremios de entidades territoriales, organizaciones sociales, entre otros, nos están mostrando que no solo existe la voluntad de escucharnos, sino que también la hay de construir esos mínimos consensos para alcanzar un Acuerdo Nacional que garanticen un debate constructivo alrededor de las posibilidades de proyecto de país que se puedan dar.

El Acuerdo Nacional también ha sido priorizado por la CSIVI como uno de los puntos en el cuál es necesario avanzar para la implementación del Acuerdo Final de Paz. No se trata de vencer, de relevar los sesgos de confirmación ni de imponer visiones, sino de adelantar un ejercicio de corresponsabilidad con el futuro del país.

Las iniciativas y las discusiones para la transformación territorial nos están mostrando que, pese a las diferencias, en nuestros territorios se pueden construir acuerdos, visiones de territorio y llevarlas a la realidad. El país tiene mucho que aprender de esto.

Finalmente, el Gobierno indica que la propuesta de Acuerdo Nacional que esta construyendo y que pronto será presentada al país, se adelantará dentro del más estricto respecto de las instituciones y de las reglas de juego que tiene nuestro modelo de Estado y de democracia.

«Buscar un pacto político a través de un Acuerdo Nacional donde se le dé voz a todos y todas, es en esencia una invitación a refrendar nuestro proyecto de Nación pluriétnica y multicultural, con libertad económica y política, donde lo social, la descentralización, la construcción de la paz y el medio ambiente sean los grandes derroteros que nos unan como país», concluye la presentación.