–La mañana de este 25 de febrero la Oficina de Prensa de la Santa Sede comunicó una ligera mejoría del Papa Francisco, pues pasó bien su onceava noche ingresado en el hospital Policlínico Gemelli de Roma.
«El Papa ha reposado bien, toda la noche», aseguró el Vaticano a primera hora de este martes, después de que en la tarde de ayer lunes informara de que sus condiciones de salud presentaban una leve mejoría.
Según el último parte médico, el Santo Padre no ha vuelto a sufrir ninguna “crisis respiratoria asmática” desde el sábado por la mañana. Además, los últimos análisis de laboratorio “han reflejado signos positivos en su evolución”.
Por otro lado, el Vaticano aseguró que la insuficiencia renal en estado primario descubierta este domingo no preocupa a los médicos ya que está bajo control.
Estas informaciones apuntan a que el Santo Padre está respondiendo de forma positiva a la terapia antibiótica que se le ha suministrado para frenar la infección que actualmente afecta a los dos pulmones.
En todo caso, hay que esperar a las nuevas informaciones médicas que serán publicadas en torno a las 7:00 pm (hora local) para ver su evolución.
Este el boletín médico del 24 de febrero por la tarde, sobre la salud del Papa Francisco:
«Las condiciones clínicas del Santo Padre en su estado crítico muestran una ligera mejoría. Tampoco hoy se han producido episodios de crisis asmática respiratoria; algunas pruebas de laboratorio han mejorado. El seguimiento de la insuficiencia renal leve no es motivo de preocupación. La oxigenoterapia continúa, aunque con un flujo y un porcentaje de oxígeno ligeramente reducidos. Los médicos, en vista de la complejidad del cuadro clínico, son prudentes y aún no dan a conocer el pronóstico. Por la mañana recibió la Eucaristía, y por la tarde reanudó su trabajo. Por la noche, llamó al párroco de Gaza para expresarle su cercanía paterna. El Papa Francisco agradece a todo el pueblo de Dios que se ha reunido para rezar por su salud en estos días». Así consta en el boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Ante la preocupación por la salud del Pontífice, el Vaticano convocó un Rosario cada noche, empezando ayer lunes, en la Plaza de San Pedro. Pero, además de las intenciones de oración, ha surgido también una corriente de rumores sobre sus condiciones médicas, e incluso algunos medios han afirmado que hay grupos de cardenales que se han reunido para hablar del futuro sucesor de Pedro.
El Papa Francisco fue internado en el Hospital Gemelli de Roma el viernes 14 de febrero para someterse a pruebas y tratamiento por bronquitis, y el martes 18 se le diagnosticó neumonía bilateral.
En una entrevista con ACI Prensa, el Arzobispo de Siena-Colle di Val d’Elsa-Montalcino y Obispo de Montepulciano-Chiusi-Pienza, el Cardenal Paolo Lojudice, lamentó que se difundan noticias falsas en un momento de especial vulnerabilidad para el Santo Padre.
“Me parece que no hay nada nuevo, ni siquiera en esto. Por desgracia, siempre ha ocurrido. Cada vez que hay un Papa enfermo, ciertos círculos agitan estas fantasías, estas noticias falsas”, señala.
En este sentido, enmarca este fenómeno de especulaciones infundadas en una sociedad caracterizada por una “hipercomunicación compulsiva”, si bien deja claro que ha ocurrido también en el pasado: “Se han escrito novelas sobre ello, hay de todo. Así que no me sorprende que vuelva a ser así en este momento de prueba”.
En todo caso, critica la falta de respeto “absoluta” hacia el Papa Francisco por parte de quienes promueven estas especulaciones. “Estas personas que difunden rumores de esta manera no es que estén muy interesadas ni en el bien de la Iglesia ni en el bien y la salud del Padre”, asevera.
El Cardenal Lojudice destaca la importancia “suprema” de la oración en estos momentos en los que, a pesar de la enfermedad, el Pontífice sigue gobernando la Iglesia Católica, aunque desde la décima planta del Hospital Gemelli de Roma. “En este momento de dificultad, [el Papa] está llamado a mantener su papel de punto de referencia, de guía, en primer lugar como Obispo de Roma, por lo que fue elegido”, afirma.
En este contexto, resalta también la importancia de la unidad dentro de la Iglesia: “El poder de la oración nos empuja a unirnos como Iglesia con todos los que le rodean, pero también con la humanidad en general”.
También señala que el Papa Francisco es consciente de estas muestras de afecto y que quienes están cerca de él le transmiten el apoyo de los fieles: “Creo que no solo le beneficia, sino que, en definitiva, es justo lo que siempre ha pedido con sus llamados: ‘Recen por mí’”.
El Papa Francisco ha hablado en numerosas ocasiones sobre la importancia de afrontar la vejez y la enfermedad con serenidad y fe. Para el Cardenal Lojudice, su testimonio es “ejemplar en este sentido” y lo vincula a la puesta en valor que ha hecho en estos casi doce años de pontificado por los ancianos, promoviendo la conexión entre generaciones.
“Siempre ha apostado por la necesidad de que la sociedad valore a los abuelos como custodios de la memoria de un país, frente al descarte y el abandono que sufren en la práctica, e ha instado a que se den iniciativas que relacionen a las distintas generaciones: los abuelos, los nietos”, explica.
Para el purpurado, el Santo Padre ha mostrado que la ancianidad “no es una edad que haya que eliminar, considerándola inútil”. En todo su magisterio está presente la idea de que la vejez es una etapa “preciosa, valiosa y útil, que puede convertirse también en una enseñanza, en definitiva, sobre todo si se vive de una determinada manera”, afirma.
Por otro lado, el Cardenal Lojudice recuerda que, ante los momentos de incertidumbre, la tradición de la Iglesia enseña a confiar en la guía del Espíritu Santo y en la figura de Cristo como el verdadero pastor. “Hay que tener siempre en cuenta que la Iglesia está guiada, primero por el Espíritu Santo, y segundo, que el primer y fundamental maestro y pastor es Jesús”, afirma.
Por ello, destaca que la fragilidad del Papa no es un fenómeno nuevo en la historia de la Iglesia y recuerda, por ejemplo, que San Pedro, el primer Pontífice, fue martirizado. “Estas situaciones de sufrimiento siempre han sucedido, incluso en los primeros siglos de la Iglesia”, explica.
Finalmente, el purpurado destaca que la cercanía de los fieles al Papa es un signo de su “honda importancia como guía” en un mundo marcado por guerras y conflictos.
“Francisco sigue siendo una figura esencial para la esperanza y la fe de millones de personas. Desde nuestra cercanía a nuestros fieles, creo que puede ser un apoyo, una ayuda para afrontar este momento de oscuridad y dificultad, como ha habido tantos otros y como los habrá”, concluye. (Información Vatican News y Aciprensa).

