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Petro arremete contra el general (r) Eduardo Enrique Zapateiro por supuesto caso de acoso sexual y lo llama desleal, golpista, algo delincuente, traicionero y falto de ideas

–En un largo trino que publicó en su cuenta en X, el presidente Gustavo Petro hizo alusión este domingo al supuesto caso por acoso sexual del que es acusado el general retirado Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, excomandante del Ejército Nacional, el cual revivió en nota periodística por Daniel Coronel. El jefe del Estado comienza diciendo: «Ya sabía».

El periodista cita la interferencia que presuntamente ejerció el general Zapateiro en la relación sentimental del coronel José Luis Esparza con su esposa Liliana del Pilar Zambrano, entonces contratista de las Fuerzas Militares. Esparza fue removido de las filas, por Zapateiro, dos meses antes de ascender a coronel. Sin embargo, demandó su reincorporación alegando, entre otras cosas, el acoso que recibió Zambrano por parte del entonces general.

Al efecto, Petro recuerda a Zapateiro: «La biblia dice que no desearás la mujer de tu prójimo, en Colombia se olvida muchas veces, pero no los hombres de armas» porque, eso es deslealtad, y, «un militar no puede ser desleal, porque si lo fuera con su compañero de armas, traicionaría, no solo a él, sino a su mujer amada, a su corazón, la parte mas querida y amada de su ser; y a la bandera que dices defender, la Patria, el uniforme, el grado de general, y, sobretodo, a ti mismo, y a tus compañeros de armas, que se pueden matar por honor, como tu te puedes matar por honor, pero no sabes que es eso, porque ayudaste a matar inocentes de tu pueblo».

Y el jefe del Estado continua haciendo las siguientes precisiones:

Jóvenes que merecían vivir y amar, como no sabes hacerlo. No te puedes matar por amor, porque eres falso guerrero, como sí se matan los hombres verdaderos, porque no sabes qué es el amor y la hombría.

Hoy eres desleal, poco oficial de Bolívar, te empequeñeces, no porque seas uribista, golpista y algo delincuente y sedicioso contra el orden constitucional, sino, porque irrespetas al compañero, que al lado tuyo, en la trinchera y bajo tus órdenes, te puede salvar y tu salvar a él, pero querías traicionarlo, en el propio corazón, y eso no lo hace un hombre de verdad, y menos un oficial de Bolívar».

Un oficial de Bolívar entregaría todas sus condecoraciones ante mi, porque así no quieras, porque odias a los hombres guerreros de corazón y valientes, porque odias a Bolívar y sus oficiales, y no los sabes entender, porque no eres de los mismos, y te gana la codicia y la pequeñez, y porque no fuiste capaz de recibir mis órdenes, de un hombre sano y demócrata y sincero y leal, y de Bolívar, y, porque, te puedo enseñar como oficial del M19, y oficial de Bolívar, que solo acostarás a una mujer, ya no por el placer que produces, porque no sabes seducir, como el caballero y por que no eres guerrero milenario, y no sabes defender el hogar, los hijos, la cueva, después de la cacería y no sabes defender la patria y el mar y, el pueblo; y el amor bien hecho, y entonces, solo sabes matar por matar, y le llamas a eso seguridad, y es falso, porque la seguridad es cuidar la vida, la mujer amada, y los hijos, y la cueva y la patria.

El amor no es de los traidores, que son pequeños en la historia y en la flecha de la luz que disparan los guerreros, cuando luchan por su causa verdadera, que no entiendes. No entiendes ni la luz, ni al guerrero, ni a la flecha, ni a la mujer que deseas, ni al amor, ni a la bandera que se alza en rebeldía, y que es de la Patria, que desconoces

No solo desearás la mujer del prójimo, porque siendo militar y porque siendo ella admirable y amable, te rechazará, no solo porque lo dice la biblia, sino porque podemos hacer cosas prohibidas, porque somos espíritu libre en Colombia, en tu Patria, sino porque eres desleal con tus camaradas de combate, y cuando uno traiciona un oficial de tu tropa, uno traiciona a su Patria y a su madre, y a la mujer que deseas, que entiende de tu pequeñez inmensa.

Eres traicionero y te faltan las ideas, y por eso no pudiste recibir mis ordenes, porque hacían que tu corazón se oscureciera, pero no por las órdenes, y su claridad como el sol, sino porque los vampiros odian el sol, y su propia conciencia traicionera», concluye el presidente de la República.