–El 30 de abril de 1975 marcó el final de 20 años de conflicto entre el Norte comunista y el Sur, apoyados respectivamente por la Unión Soviética y Estados Unidos. Hace 50 años, las tropas comunistas del Norte entraron en el palacio presidencial de Vietnam del Sur y pusieron fin a la guerra. Dos años antes de la derrota final, la retirada de las tropas estadounidenses de Vietnam condenó al Ejército del sur a una derrota segura contra el norte comunista.
Cuando en 1975 los tanques del Frente Nacional de Liberación de Vietnam, el Vietcong, cruzaron las calles de Saigón y se adentraron en el palacio presidencial, derrotaron definitivamente al Gobierno de Vietnam del Sur y asestaron un duro golpe moral y militar a Estados Unidos.
La guerra arrasó Vietnam, mató a millones de sus habitantes y costó la vida a 58.000 soldados estadounidenses. La victoria del Norte expandió el poder comunista a todo el país. Miles de vietnamitas que trabajaban para el Gobierno del Sur huyeron. Entre quienes se quedaron, muchos terminaron en campos de reeducación.
Entre los 13.000 participantes en el desfile hasta el Palacio de la Independencia, había también más de 300 soldados de China, Laos y Camboya. Más de 300.000 tropas chinas combatieron en el sangriento conflicto, con un crucial apoyo en la defensa antiaérea y en la logística y los suministros.
En el cielo, aviones de combate y helicópteros ondeaban las enormes banderas rojas con una estrella amarilla de Vietnam, también presentes en muchas camisetas de las miles de personas reunidas en las calles de Ciudad Ho Chi Minh.
El líder de Vietnam, To Lam, destacó en un discurso la transformación del país «desde una nación destrozada por la guerra» a un imán «para la inversión extranjera».
Líder vietnamita hablando en un estrado. Detrás, en una tribuna engalanada en tonos rojos, hombres de traje sentados.Líder vietnamita hablando en un estrado. Detrás, en una tribuna engalanada en tonos rojos, hombres de traje sentados.
«Después de 50 años de reunificación (…) nuestro país ha superado numerosas dificultades y desafíos para alcanzar logros históricos, creando la base, el potencial, la posición y el prestigio internacional que tenemos hoy», dijo el secretario general del Partido Comunista de Vietnam y máximo dirigente del país.
Murieron 3,8 millones de personas
La guerra de Vietnam es uno de los conflictos militares más largos del siglo XX: duró desde 1955 hasta 1975 y cobró la vida de aproximadamente 3,8 millones de personas. El conflicto terminó con la derrota del régimen respaldado por Estados Unidos en Vietnam del Sur y la victoria de las fuerzas comunistas de Vietnam del Norte y del Sur.
José Brunner, historiador y profesor emérito de la Universidad de Tel Aviv, destaca en entrevista con DW el reconocimiento y la comprensión de las consecuencias psicológicas y sociales a largo plazo de las guerras.
Síndrome postraumático de Vietnam
Ya en la Primera Guerra Mundial, se sabía que los soldados a menudo sufrían secuelas. Algunos padecían temblores en el cuerpo, o ataques de pánico. O se negaban a ingerir alimentos. Los médicos no tenían una explicación y muchas veces quedaban librados a su suerte.
Eso cambió tras la guerra de Vietnam. En 1972, el psiquiatra Chaim F. Shatan, que había trabajado con veteranos de ese conflicto, publicó un informe sobre el síndrome postraumático de Vietnam en el New York Times. Shatan describió los sentimientos de culpa que agobiaban a los veteranos, la forma en que la guerra los había brutalizado y su profundo alejamiento de sus semejantes: «La característica más conmovedora es la persistente duda sobre su capacidad de amar a los demás y aceptar afecto”.
Brunner enfatizó que «la guerra no termina cuando se dispara el último tiro, porque los soldados llevan la guerra invisiblemente en su interior».
Trastorno de estrés postraumático
En la década de 1980, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría reconoció oficialmente la enfermedad del trastorno de estrés postraumático (TEPT). Una investigación de 1983, encargada por el Congreso de Estados Unidos, descubrió que el 15 por ciento de los veteranos estaba afectado, un total de más de 400.000 personas. Otro estudio, realizado 40 años después del final de la guerra de Vietnam, mostró que una de cada cinco personas seguía sufriendo TEPT y que la tasa de mortalidad de los afectados duplicaba la de los que no padecían dicha enfermedad.
Con terapia y medicación, el TEPT se puede curar o aliviar.
La situación en Vietnam fue muy distinta, explicó a DW el historiador y experto en Vietnam Martin Großheim, de la Universidad Nacional de Seúl: «Estoy absolutamente seguro de que el número de soldados vietnamitas que sufrieron traumas fue muy elevado. Pero eso nunca fue un problema en Vietnam». La razón principal es que el Partido Comunista de Vietnam (PCV) dictó y sigue dictando exactamente lo que se puede y no se puede decir sobre la guerra. «Los problemas de salud mental no encajaban en la imagen oficial de la heroica lucha contra los estadounidenses», afirmó Großheim.
El escritor y exsoldado Bao Ninh describió en su novela «Los sufrimientos de la guerra», en 1987, cómo escapó de sus recuerdos recurriendo al alcohol y aislándose de la sociedad. Su obra fue prohibida inmediatamente después de su publicación.
Batallar contra el trauma no es solo una cuestión individual, afirma Brunner, sino «de cómo la sociedad lidia con la guerra. Y eso, a su vez, repercute en las personas».
Según Brunner, la interacción social tiene al menos cuatro dimensiones: los rituales del recuerdo, el papel de la narrativa popular sobre la guerra, la posible reconciliación posterior entre las partes afectadas y el reconocimiento social del sufrimiento psicológico de los soldados o la negación de los hechos.
El relato oficial
En Vietnam, el fin de la guerra hace 50 años se celebra, pero siempre dentro de los límites establecidos por el PCV. Según Großheim, «después de la victoria sobre los franceses llegó la victoria sobre los ‘imperialistas estadounidenses’, como dice el relato oficial, y luego viene la victoriosa política de reformas.» Es decir, las reformas económicas, que desde finales de la década de 1980 originaron que su economía fuera una de las de más rápido crecimiento en el mundo.
Aunque los estadounidenses son bienvenidos, todavía existe el «gran problema de la reconciliación» con el antiguo enemigo de Vietnam del Sur, dice Großheim. El sufrimiento de los soldados survietnamitas sólo se reconoció a medias: los cementerios de los soldados fueron profanados después del final de la guerra y abandonados durante mucho tiempo después. A los familiares se les impidió deliberadamente cuidar las tumbas.
En 2007, el gobierno vietnamita reabrió los cementerios y permitió su mantenimiento. «Esta fue una contribución importante hacia la reconciliación nacional», dijo Großheim. Un paso aún mayor sería si las autoridades vietnamitas permitieran a la gente buscar los restos de los cientos de miles de soldados del sur caídos en guerra y desaparecidos. En Vietnam, muchos creen que los espíritus de los difuntos sólo pueden descansar y encontrar la paz si han sido enterrados. (Información DW).
