Economía Nacional

FENALCO reporta fuerte caída de la inversión extranjera en Colombia; la ANDI un incremento de la inseguridad en el sector industrial

–El presidente de FENALCO, Jaime Alberto Cabal, alertó sobre el fuerte deterioro del clima de inversión en Colombia, re?ejado en la abrupta caída de la Inversión Extranjera Directa (IED), hecho que atribuye a la incertidumbre jurídica, política y económica que hoy reina en el país.

A su turno, la ANDI, destacó que de acuerdo con la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta – EOIC-, las empresas señalan estar afectadas por la inseguridad. El porcentaje pasa de un 23% en 2024 a 32% en abril de 2025.

Sobre la caída de la inversión extranjera, el dirigente de FENALCO señaló que este hecho «es el fiel reflejo del desgobierno de Petro y del negativo clima de confianza en el país».


Cabal considera más preocupante aún es el hecho de que la inversión diferente a petróleo y minería se desplomó un 41,6%, mientras que la destinada a esos sectores estratégicos cayó 17,5%. En el 2024 la IED retrocedió 15.2%

“Este comportamiento es consecuencia directa de la creciente incertidumbre jurídica, política y económica que hoy reina en el país por el desgobierno y la incontinencia verbal de Petro. La pérdida de confianza es evidente y pareciera que cada nueva disposición o anuncio del Gobierno representa un nuevo golpe a la credibilidad institucional y a la estabilidad que tanto valoran los inversionistas nacionales y extranjeros”, afirmó el vocero de los comerciantes.

La situación se agrava por el desorden de las Finanzas públicas, la suspensión de la regla fiscal, los constantes cambios como el anticipo de impuestos y el anuncio de una nueva reforma tributaria que, lejos de dar claridad, ahonda la sensación de improvisación y riesgo. “A esto se suma el gasto público descontrolado y una creciente sensación de inseguridad tanto física como jurídica, que termina por ahuyentar el capital”.

Advirtió que este comportamiento es un reflejo claro de la cautela del sector empresarial frente a un entorno que no ofrece garantías para crecer ni proyectarse en el largo plazo.

Jaime Alberto Cabal subrayó que Colombia está perdiendo terreno como destino confiable para la inversión. La recuperación de la confianza debe ser una prioridad. Para ello, se requieren mensajes claros, decisiones coherentes y un compromiso firme con la estabilidad institucional, económica y jurídica, lo cual ya sería posible sólo a partir del 2026. “No podemos permitir que el país siga retrocediendo por decisiones que comprometen su presente e hipotecan su futuro”, concluyó Cabal Sanclemente.

Según la ANDI, los principales aspectos de la inseguridad que están afectando el desempeño de las empresas son la afectación por bloqueos en las vías que reporta un 76,6% de las empresas.

Las empresas también informan afectaciones tales como dificultad para acceder a algunas zonas (47,7%), impedimentos para transportar bienes (35,2%), atracos (18,8%) y el vandalismo (15,6%).

El problema de inseguridad le trae incertidumbre al sector empresarial, pues este factor frena la generación de empleo, o las mismas inversiones. Hay sectores que todos los días, incluso, tienen varias afectaciones, por lo que no han podido comenzar su reactivación económica”, precisa Bruce Mac Master, presidente de la ANDI.

No obstante, a nivel de producción y ventas, la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC), en el acumulado enero – abril 2025, reporta un crecimiento de la producción de 0,5%, en las ventas de 1,2% y para las ventas hacia el mercado nacional de 1,0%.

Para los primeros cuatro meses del año, la actividad económica del sector industrial registra una ligera variación positiva, con crecimientos marginales en la producción y ventas como lo reportan los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta. Aunque se observa un leve aumento en la utilización de la capacidad instalada, los indicadores de demanda siguen mostrando rezagos: el volumen de pedidos se mantiene por debajo del promedio histórico y se reporta una significativa acumulación de inventarios. A esto se suma un clima de negocios persistentemente deteriorado, reflejo de la baja confianza empresarial y la incertidumbre que sigue afectando el entorno económico, puntualizó.