Nacional Política

Conpes del Pacto por el Catatumbo anuncia Petro en Ocaña

–En la jornada de impulso a la agroindustria y la comercialización, que se realizó en Ocaña (Norte de Santander), donde entregó maquinaria e insumos agropecuarios, el presidente Gustavo Petro anunció un Conpes del Pacto por el Catatumbo. “Yo voy a hacer aprobar en el Conpes, ¡ojo con esa palabra!, no es con el Consejo de Ministros, es con el Conpes, el Pacto Catatumbo, bien definido en sus dineros”, precisó el primer mandatario.

Explicó que el Conpes (Consejo Nacional de Política Económica y Social) que se propone realizar garantizará los recursos de vigencias futuras para las obras y programas que requiere la región y aclaró que “las vigencias futuras no las tumba el próximo gobierno, cualquiera que sea”.

“Ojalá siga este programa si hay contrato para hacer las cosas. Contrato para la carretera, contrato para la universidad, contrato para el incremento de la productividad, contrato, incluso, de compra del Estado de la producción”, aseguró el mandatario, al explicar que esta adquisición de los productos de los campesinos de esta región por parte del Estado es para “llevarla al territorio de hambre. Catatumbo también tiene hambre”.

En su intervención, el presidente Petro enfatizó que “hay que hacer la carretera del campesinado. No digo que no se haga lo otro también, ferrocarriles, etcétera, pero hay que empezar por donde toca. La plata no es infinita, hay que priorizarla, y la priorización de las vías de comunicación en Colombia, jefe de Despacho (Alfredo Saade), son las vías campesinas y las vías de la paz de los territorios”.

En este sentido, manifestó que el Catatumbo y toda la producción que allí se genera “necesita la carretera y todavía estamos retardados” y comentó que “le pedí al Ejército (ingenieros militares) meterse a hacer unos tramos, ahí están, con sus máquinas, pero necesitamos más rapidez, y eso significa más dinero y eso significa cambiar el presupuesto”.

Por esta razón, dijo que hay que “meter la carretera en las vigencias futuras a tres años, no a 20, ¡ojo! Y esto son las trampas de la administración; si se mete a 20 años, significa que se hace un pedacito de los 20 años hasta completar en 20 años la carretera”.

Desde la Plaza de Ferias de Ocaña (Norte de Santander), donde el Gobierno entregó maquinaria e insumos agrícolas por más de 20.500 millones de pesos, el presidente Gustavo Petro Urrego afirmó que los tres pilares para impulsar la productividad en la región del Catatumbo son la industrialización, la asociatividad y el conocimiento.

En ese contexto, el mandatario recalcó que para cumplir con esos pilares es fundamental sostener y potenciar la buena relación que en la actualidad existe entre el Gobierno y el campesinado de la región. De hecho, destacó que más de 10.000 campesinos que sembraban hoja de coca se inscribieron en los programas del Gobierno para dar el paso a las economías lícitas.

“Entre más disminuyan los cultivos de hoja de coca más paz habrá en la región”, resaltó.

En el mismo sentido, aseveró que “la productividad de la que hablamos, es decir, producir más por hectárea, tiene que ver con el conocimiento y conocimiento tiene que haber en el Catatumbo, y este Gobierno está cumpliendo en esa materia”.

Agregó que para impulsar la productividad en el Catatumbo se requiere de la infraestructura adecuada y en ese sentido se refirió nuevamente a la necesidad de contar con una carretera que le permita al campesinado sacar sus productos.

“La venta de la producción necesita la carretera (Ocaña-Gamarra) y todavía estamos retardados. Yo le pedí al Ejército (ingenieros militares) meterse a hacer unos tramos, ahí están, con sus máquinas, pero necesitamos más rapidez, y eso significa más dinero, y eso significa cambiar el presupuesto”, recalcó el jefe de Estado.

Al respecto, el presidente explicó que para la construcción de la carretera es necesario comprometer vigencias futuras a tres años.

“Meter la carretera en las vigencias futuras a tres años, no a 20, ojo. Si se mete a 20 años, significa que se hace un pedacito de los 20 años hasta completar en 20 años la carretera. ¿Ya pa’ qué? Si se pone tres años de vigencia futura, significa que en los tres años de presupuesto se invierte tal magnitud que la carretera termina el tercer año”, sostuvo.

Asimismo, se refirió al impacto positivo que tendrá la vía para el sector cebollero de la región: “si queremos vender cebolla, pues eso toca ponerla en un camión, en una carretera, ojalá en una tractomula, ojalá algún día en un tren, y que la región sea cebollera al máximo”.

Con relación a la asociatividad también hizo referencia al potencial de las organizaciones campesinas en el Catatumbo. “Hay una alta organización social en el Catatumbo y eso hay que aprovecharlo, como en el Cauca, como en Nariño. En otras zonas la desorganización es altísima.

En materia de conocimiento, el presidente Petro trajo a colación el proyecto de la Universidad del Catatumbo, que recibirá a más de 1.500 estudiantes de la región, y a la necesidad de construir más aulas para la formación de los jóvenes catatumberos.

“Y el tercer factor es la industrialización, o sea, las máquinas. Entonces, tenemos asociatividad, industrialización, conocimiento, y son los tres pilares de la productividad. Si eso fluye en la región, estamos salvados”, enfatizó el jefe de Estado.

“¿Ya pa’ qué? Si se pone tres años de vigencia futura, significa que en los tres años de presupuesto se invierte tal magnitud que la carretera termina al tercer año” y puso como ejemplo la situación de la carretera Quibdó–Medellín, de la que dijo fue alargada en el tiempo y “nunca la ve la gente, la gente ve que hace un pedacito y se fueron las máquinas. Y, es por eso, porque esta ruta de Ocaña a Gamarra, sí la pusieron en tiempo cortico, porque estaban afanados por el CVY (cómo voy yo)”.

Una justificación de esto, según el mandatario de poner las carreteras de los campesinos a 20 años, es porque en las otras, las que se aceleran en su construcción, quedan los peajes, “eso es lo que les importa, el peaje. Y entonces, es un business”.

Aseguró que “lo que hay es que voltear el cuadro de vigencia futura, de tal manera que las carreteras de los negocios se demoran un poco más, pero aceleramos las carreteras del campesinado y los territorios de paz. Y eso se llama poder vender los productos legales. La cocaína no necesita esa carretera, sale por mula, sale a pie, sale por río”.

“Si queremos vender cebolla, pues eso toca ponerla en un camión, en una carretera, ojalá en una tractomula, ojalá algún día en un tren, y que la región sea cebollera al máximo”, anotó.