Judicial Nacional

Corte Suprema dio luz verde a la extradición de alias ‘Araña’, cabecilla de los llamados comandos de frontera de disidencias de las Farc

–(Foto Fiscalía). La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia avaló este jueves la extradición a Estados Unidos de Geovany Andrés Rojas, alias Araña, cabecilla del llamado frente comandos de frontera disidente de la disidencia de la segunda Marquetalia de alias Iván Márquez y quien venía actuando como negociador en las conversaciones de paz con el Gobierno.

La justicia estadounidense solicitó a este sujeto para enjuiciarlo por los delitos de concierto para delinquir y tráfico de drogas ilícitas.

Alias Araña fue capturado el 12 de febrero de 2025, por miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) aprehendieron en el Hotel Marriott Courtyard de Bogotá, precisamente donde se alojaba mientras participaba en las conversaciones con el Gobierno, con fundamento en notificación roja de Interpol.

Dos días después de la captura, la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de California profirió la acusación Geovany Andrés Rojas, para que compareciera a juicio por la posible comisión de los delitos de «concierto para delinquir y tráfico de drogas ilícitas.

De acuerdo con la sentencia de la Corte Suprema, la investigación de las autoridades del orden público reveló que a
partir de enero de 2017 y hasta febrero de 2025, Rojas fue cabecilla del grupo delictivo conocido como “comandos de la frontera”, que estaba sumamente involucrado en la protección de los cultivos de coca y los laboratorios de cocaína, de esta manera facilitando los envíos de cocaína cuyo destino era México y posteriormente Estados Unidos.

Añade que el tal grupo comandos de frontera cuenta con más de 1.000 combatientes distribuidos por todo el territorio que controla sobre la frontera de Colombia con Ecuador y que por lo menos desde principios de 2019, Rojas comenzó a
imponer tarifas para traficar en la frontera y actualmente cobra entre 200.000 y 300.000 pesos colombianos por kilogramo de cocaína que se trafica a través del territorio controlado por ese frente armado, operado como una facción de un grupo conocido como la segunda Marquetalia, el mismo que el Departamento de Estado de los Estados Unidos ha clasificado como una organización terrorista extranjera.

La Corte reseña que los comandos de frontera es uno de los grupos delictivos más poderosos del sur de Colombia, que se encuentra posicionado estratégicamente en el departamento de Putumayo, Colombia, que es una de las regiones principales de producción de cocaína en Colombia y tiene mucha influencia sobre la cadena de suministro de tráfico de drogas a nivel mundial.

Además señala que Rojas y su grupo hacen uso de la violencia para controlar la producción de cocaína en la región de Putumayo y matan a otras personas que pretenden controlar la región u operar dentro del territorio en los que ejercen dominio territorial y le sonsacan “impuestos” a los agricultores locales, operadores de laboratorios de cocaína y compradores que buscan.

La Corte advierte finalmente que “estos antecedentes evidencian que la organización perdió toda finalidad política legítima y opera como un grupo criminal de naturaleza terrorista, conforme con la Convención Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo (1999)”.