Internacional

El despliegue militar y el ataque letal de EE.UU. contra supuestas narcolanchas: Tres meses, más de 100 muertos

–Un total de 103 personas han muerto en más de una veintena de ataques hechos por fuerzas militares de EE.UU. en el Caribe y el Pacífico, como parte del despliegue que mantiene ese país en la región desde agosto pasado supuestamente para combatir el envío de drogas a su territorio.

Según diversos reportes de la prensa, hasta el momento se cuentan 103 muertos, dos sobrevivientes y un desaparecido tras los bombardeos, que se han extendido por más de tres meses y que preocupan a varios gobiernos de la región y a organismos internacionales. Hasta ahora, EE.UU. no ha presentado ninguna prueba de que las víctimas hubiesen sido narcotraficantes, como acusa.

El principal argumento del Gobierno encabezado por Donald Trump es que los operativos se realizan en aguas internacionales y se basan en el «derecho de los conflictos armados» porque el presidente designó a los narcotraficantes como organizaciones terroristas extranjeras.

Las agresiones, que comenzaron el 2 de septiembre, han sido informadas tanto por Trump como por su secretario de Guerra, Pete Hegseth, y por el Comando Sur. Estas acciones contra civiles han causado rechazo incluso en el Congreso estadounidense.

Los «ataques cinéticos letales», como los ha denominado Washington, se han realizado supuestamente para frenar el tráfico de narcóticos que van a través de aguas caribeñas y del Pacífico a EE.UU. Sin embargo, los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; Brasil, Luis Inacio Lula da Silva; y México, Claudia Sheinbaum, han rechazado los métodos utilizados por la Administración Trump.

A pesar de que ya se reportan más de cien víctimas, según los mismos conteos públicos que ha hecho Washington, aún no se conocen de manera oficial los nombres de las personas fallecidas o los delitos que se les imputaban sin que hubiera un proceso judicial previo.

Además, las autoridades estadounidenses no han informado las coordenadas ni los datos de geolocalización de esas pequeñas embarcaciones, que fueron destruidas junto con sus tripulantes. Tampoco se sabe cuánta cantidad de droga transportaban, ni cómo fue el proceso legal que culminó con la orden para que los botes fueran bombardeados.

Desde que se iniciaron estas acciones hostiles, Petro catalogó lo ocurrido de «asesinato» y afirmó que su abogado Dan Kovalik iniciaría la defensa judicial de la familia del colombiano Alejandro Carranza, un pescador muerto por un misil disparado a su lancha en el Caribe.

Organismos internacionales como Naciones Unidas han tildado los ataques como una «violación del derecho internacional» porque se trata como «ejecuciones extrajudiciales». Pero los operativos no cesan.

De hecho, entre miércoles y jueves de esta semana, el Comando Sur de EE.UU. informó de ataques a tres embarcaciones en el Pacífico oriental, con saldo de 9 muertos. El miércoles 17 de diciembre, bajo la dirección de Pete Hegseth, de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur, llevó a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación operada por una organización terrorista designada en aguas internacionales. La inteligencia confirmó que el barco estaba transitando por un camino conocido. El ataque dejó 4 muertos. Y el jueves se llevaron a cabo «ataques cinéticos letales» contra dos embarcaciones más supuestamente operadas por «organizaciones terroristas designadas en aguas internacionales» y cinco ocupantes perecieron.

El saliente jefe del Comando de Operaciones Especiales de EE.UU., almirante Frank M. Bradley, se convirtió en uno de los protagonistas del intenso debate internacional que existe alrededor de estos operativos, ya que fue el responsable del primer ataque con misiles a una embarcación, realizado el pasado 2 de septiembre.

La agresión de por sí fue cuestionada, pero el escándalo creció al descubrirse que Bradley habría recibido la orden de atacar por segunda vez la embarcación, al percatarse de que había sobrevivientes.

Esta semana, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró que el Gobierno presentaría ante la Cámara de Representantes un video sin editar sobre el doble bombardeo, supuestamente para justificar el operativo, pero advirtió que la grabación no estará disponible para la prensa porque no sería «apropiado» para el público en general.

Este viernes, el presidente Donald Trump designó como jefe del Comando Sur para América Latina al teniente general de los Marines Francis L. Donovan, indicó el Pentágono.

Donovan es el actual jefe adjunto del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, según el Departamento de Defensa. De ser confirmado por el Senado, sustituiría al almirante Alvin Holsey, que anunció a mediados de octubre que dejaría su cargo el 12 de diciembre para «jubilarse» y que criticó, según la prensa estadounidense, los ataques contra presuntas narcolanchas frente a las costas de Venezuela. Según el diario New York Times, que cita a funcionarios de Defensa, el almirante «estaba preocupado» por la decisión de atacar estas barcas. (Información RT).