Economía Nacional

ACOPI advierte que salario mínimo decretado no guarda coherencia con la productividad real de la economía y pone en riesgo el empleo

–La Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, ACOPI, manifestó su profunda preocupación frente al decreto mediante el cual el Gobierno Nacional fija un incremento histórico del 23,78% del Salario Mínimo Legal Mensual Vigente (SMLMV) para el año 2026, al considerar que esta decisión tendrá impactos significativos sobre el empleo formal, la sostenibilidad empresarial y la formalización laboral, especialmente en las MiPymes.

El incremento decretado, sustentado en el concepto de «salario vital» y en una interpretación discrecional de las variables económicas, genera profundas preocupaciones por sus nefastas consecuencias sobre la sostenibilidad de las empresas, especialmente de las micro, pequeñas y medianas, que representan más del 90 96 del tejido empresarial del
país y son las mayores generadoras de empleo formal, advierte la agremiación en un comunicado.

Según ACOPI, esta medida puede derivar en:

-Reducción o congelamiento de nuevas contrataciones
-Riesgo de destrucción de empleo formal
-Mayor informalidad laboral
-Incremento de la tercerización y de formas de contratación no laboral
-Presiones inflacionarias por el traslado de costos a los precios finales

La agremiación de la pequeña y media industria advierte que este aumento no guarda coherencia con la productividad real de la economía, la capacidad de pago de las empresas ni la frágil situación financiera que enfrentan miles de empresarios, y tendrá como efectos directos el encarecimiento de los costos laborales, la destrucción de empleo formal, el aumento de la informalidad y un impacto negativo sobre la estabilidad económica nacional.

Subraya que resulta especialmente grave que el Gobierno haya optado por una decisión irresponsable y politiquera, priorizando intereses ideológicos sobre criterios técnicos y desatendiendo el espíritu de diálogo social que debe regir la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. Las voces del empresariado fueron escuchadas, pero no tenidas en cuenta.

ACOPI reitera «que no puede construirse bienestar laboral sobre el debilitamiento del aparato productivo. Sin empresas sostenibles no hay empleo formal ni crecimiento económico posible» y concluye: «Las MiPyme no resisten decisiones desconectadas de la realidad económica del país».