Nacional Política

Uribe y otros sectores políticos reaccionan al reajuste del salario mínimo en 23%

–El expresidente Álvaro Uribe Vélez terció este martes en el debate sobre el incremento del salario mínimo a 2 millones de pesos para 2026. Advirtió que con la tesis de la economía científica «se confirma que Petro fue el profesor de Chávez», y anunció que preguntará a los economistas del empleo para decir algo mañana. «Hay ladrones impunes que no han creado un empleo pero en el poder lo destruyen», agregó en clara alusión al jefe del Estado. «Petro endulza el oído de los trabajadores y les amarga la vida», subrayó.

Un sector de la Confederación General de Trabajadores, CGT, encabezada por Jorge Iván Díez, advirtió que el incremento del salario mínimo para 2026 tendrá efectos negativos para amplios sectores de la población, pese a beneficiar directamente a quienes devengan el SMLV. Y alertó que el alza encarecerá el costo de vida, afectará a 13,5 millones de trabajadores informales, ampliará la brecha para los pensionados, presionará la inflación y pondrá en riesgo el empleo en las pequeñas y medianas empresas.
En el sector político, uno de los que celebró la decisión, por supuesto, fue el aspirante presidencial Iván Cepeda Castro, afín a Petro. «Respaldo esta trascendental decisión por razones éticas y económicas. Constituye una clara opción para derrotar la pobreza, reducir la desigualdad y generar condiciones para la vida digna. Reafirma que el programa social debe ser el criterio fundamental para las decisiones económicas y un aspecto central de la vida política», precisó Cepeda en su cuenta en X.

Advirtió que con esta medida se dinamiza el comercio, y se estimula el crecimiento económico sostenible.

«Aunque ahora, en época electoral, la extrema derecha pretende presentarse como partidaria de la justicia social, la realidad es que siempre ha aplicado las fórmulas más mezquinas del neoliberalismo», indicó.

Cepeda señaló que el bienestar de los trabajadores contribuye al desarrollo de la economía en su conjunto, y no es incompatible con el bienestar empresarial. «En mi gobierno practicaré el diálogo con el empresariado, y velaré también por el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas», puntualizó.

El aspirante presidencial, Mauricio Cárdenas Santamaría, cuestionó a Cepeda y le dijo que «si está tan seguro de estos argumentos lo invito a un debate público».

Cárdenas Santamaría aseguró que lo que hace la izquierda «es tratar de ganar votos entre 3 millones de personas que ganan salario mínimo, pero, pregunta: ¿Qué pasa con los informales? ¿Qué pasa con las PYME? ¿Qué pasa con las finanzas públicas? ¿Inflación, pobreza, inversión?

¿Ud tiene respuestas? Acepte el debate en cualquier escenario, añade.

Sergio Fajardo, candidato presidencial, escribió en X:

«Menú de fin de año: Asamblea Constituyente+emergencia económica + endeudamiento a tasas de interés desproporcionadas de la deuda pública + aumento desbordado del salario mínimo. Nada raro. Hace rato que este gobierno tiró al mar las llaves de la concertación y de la construcción de acuerdos. Ni siquiera los sindicatos que representan a trabajadores formales pidieron un alza de esas proporciones. Las consecuencias se verán y pagarán más tarde, y Petro, por supuesto, no estará para responder.

Seguro que millones de hogares que dependen de un salario mínimo mejorarán su calidad de vida pero no todo es fiesta. Los informales y desempleados tendrán más dificultades encontrando empleos decentes, las micro y pequeñas empresas se verán duramente golpeadas. El gasto público aumentará en varios billones de pesos sobre un déficit fiscal ya desproporcionado y alguien tendrá que pagarlo.

Ya conocemos la siguiente escena: cuando los jueces cuestionen una decisión improvisada, cuando el Banco de la República se vea obligado a encarecer los créditos y el próximo Gobierno deba apretarse el cinturón, la culpa será de ellos que «no lo dejaron», no de su irresponsabilidad.

No caigamos en la trampa. Si queremos mejorar realmente los ingresos de todos los colombianos, solo hay una solución y es política. Se aumenta la polarización de los extremos o Adelante con Fajardo. Cada día crece la Nueva Mayoría por fuera de los extremos».

María Fernanda Cabal, asegura que subir salarios sin producir más no genera riqueza, sino que la elimina. ¿No lo creen? vean lo que Chávez y Maduro hicieron con Venezuela. Chávez anunciaba aumentos de salario mínimo mientras destruía la economía. Petro va por el mismo camino, populismo disfrazado de justicia social que solo genera inflación, desempleo y pobreza. Un economista que no entendió cómo se maneja la economía», puntualiza, recordando los anuncios de Chávez:

María Fernanda Cabal, enfatizó que «el alza del 23% al salario mínimo es populismo disfrazado de justicia social de esa que promete el pobresismo. Golpea al empleo, asfixia a las pymes y acelera la informalidad. Pan para hoy, hambre para mañana».

Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, por su parte, afirma: «A Petro no le importan los trabajadores. A Petro solo le importa quedarse en el poder. Y si tiene que destruir el país para hacerlo, pues lo hará. Colombia debe reaccionar ya, antes de que sea demasiado tarde. Chávez hizo lo mismo.

El exministro José Manuel Restrepo Abondano, precisa:

Aumentos del salario mínimo muy por encima de inflación y productividad elevan la informalidad (el rebusque), reducen el empleo formal, presionan el déficit fiscal y aumentan la deuda pública. Quien más sale a perder son los más pobres. Es la mejor politica antisocial posible:

El también exministro Juan Camilo Restrepo, indica que un salario mínimo del 23% para el año entrante es un duro golpe para el empleo formal, que dejará de crecer al ritmo que trae; un propulsor de la informalidad que ya es una de las mayores de la región; y una seria amenaza para los consumidores pues hacia ellos repercutirán las engañosas medidas del salario mínimo adoptadas ayer.

Agrega que «es lo mismo que se hizo en la Venezuela Chavista con el apoderamiento ilegítimo del Estado, y es similar a lo que hizo Napoleón III con el estado “plebiscitario” permanente que llevó a Francia a la ruina , a la pérdida de Alsacia y Lorena y a la derrota de Sedan. «Napoleón el Chiquito” lo llamó Víctor Hugo. La permanente invocación del poder plebiscitario como biombo para gobernar. Eso es lo que transluce el proyecto de ley convocatoria de la asamblea constitucional que no ha preparado el pueblo sino Los áulicos del gobierno Petro, destruyendo en mil pedazos la esencia de la constitución del 91».

Luz María Sierra, directora del diario El Colombiano, de Medellín hace los siguientes recorderis en respuesta a Petro:

-Hugo Chávez subió el salario mínimo 30% en 2011 (Petro lo sube en casi 24%).

¿Qué pasó después?

2011: inflación del 27% acabó con el aumento del mínimo.
2012: inflación >20% la comida empezó a faltar.
2013: inflación ~56% colas, racionamiento, anaqueles vacíos.
2014–2016: inflación de 3 dígitos salarios que no alcanzaban ni para lo básico.
2017 en adelante: hiperinflación sueldos pulverizados, ahorros en cero, migración masiva.

«La gente comió menos, hizo filas, vendió lo que tenía y se fue del país», concluyó.