Internacional

Zelenski sanciona la serie animada rusa ‘Masha y el Oso’

–Los creadores de la serie de animación infantil rusa ‘Masha y el Oso’, que narra las aventuras de una niña y un oso de circo jubilado, fue sancionada por Vladímir Zelenski. El decreto fue publicado en el sitio web oficial del líder del régimen de Kiev y estipula que las sanciones afectan tanto a personas físicas como a organizaciones implicadas en la creación y distribución de la serie.

El régimen de Ucrania acusa a ‘Masha y el Oso’ de difundir «discursos prorrusos disfrazados de contenido infantil, lo que supone una amenaza para la seguridad nacional». Afirma que «a partir de ahora, el estudio Animaccord, autor de esta serie animada, su fundador, director ejecutivo, así como el guionista, director y productor, coautor de la serie, que aporta fondos al presupuesto del Estado agresor, y el propietario de los derechos de esta caricatura propagandística, quedan sancionados».

La protagonista de ‘Masha y el Oso’ efectivamente es rusa y su historia se basa en un cuento popular tradicional ruso y el espectador encuentra muchos objetos con la grafía cirílica, aunque otros aparecen traducidos a idiomas occidentales, en función de la audiencia de cada canal que transmite la serie. Durante la última década, se ha convertido en uno de los programas infantiles más populares de todos los tiempos en YouTube. Así, uno de sus episodios de siete minutos, ‘Receta desastre’, ha sido visto más de 4.600 millones de veces en la plataforma con la voz inglesa y 2,5 millones en su versión en castellano.

Esta producción animada para el público infantil se ha consolidado como uno de los contenidos audiovisuales de mayor alcance en la historia de la plataforma YouTube. En 2019, el episodio 17, titulado ‘La avena de Masha’, fue reconocido por el Libro Guinness de los Récords al registrar la cifra más alta de visualizaciones para un video de animación en ese sitio web, después de haber acumulado 3.300 millones de reproducciones (actualmente 4.600 millones de vistas).

La serie rusa ha sido adaptada a más de 40 idiomas diferentes y es distribuida a escala global por relevantes empresas del sector de la comunicación y el entretenimiento. Durante el mes de abril de 2020, el programa infantil logró posicionarse entre las cinco marcas de entretenimiento con mayor nivel de preferencia entre las audiencias de todo el mundo.

Sea por la rusofobia extrema o por envidia a su popularidad, estos dibujos animados recibieron las críticas del Centro Ucraniano para la Lucha contra la Desinformación y del ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, quien encontró en la actuación unos «mensajes militaristas» y «ambiciones imperiales».

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, se refirió con ironía a las sanciones impuestas por Vladímir Zelenski contra los creadores de la serie animada ‘Masha y el Oso’. «Al parecer, Zelenski cree que esa es la única forma de cambiar la situación en el frente», señaló la diplomática en declaraciones a los medios.

También en el Reino Unido

En el Reino Unido un grupo de parlamentarios británicos, de diferentes partidos, envió el pasado mes de julio una carta al Gobierno solicitando estudiar la posibilidad de prohibir la emisión de la serie en la región. Los autores señalaron un episodio en el que la menor luce lo que parece ser un casco de tripulante de tanque y un uniforme de la era soviética, y otro donde lleva, según la misiva, lo que parece ser una gorra de guardia fronteriza soviética. Con motivo de la reciente renovación de la serie para Netflix y su disponibilidad en otras plataforma digitales, instaron a intervenirla.

A los parlamentarios los preocupó asimismo un tuit de la cuenta del estudio de animación Animaccord, con sede en Chipre y con los derechos de autor, en el que la niña se proclama «soldada con una red para mariposas» y se asocia con un ejército. Los autores opinaron que algunas de las travesuras de Masha constituyen «contenido propagandístico» que «no es sutil».

En lo que respecta a la medida ucraniana, desde hace años, el régimen de Kiev ha venido dando pasos para prohibir todo lo relacionado con la cultura rusa e intensificó sus esfuerzos al respecto desde la escalada del conflicto con Moscú en febrero de 2022.

Desde entonces, los legisladores ucranianos han impuesto prohibiciones generales a obras de arte, conciertos y representaciones en ruso, así como a películas, libros y canciones. También se ha prohibido el estudio del idioma en escuelas y universidades, así como los topónimos que «engrandezcan, hagan propaganda, inmortalicen o simbolicen» a Rusia. (Información RT).

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