Defensoría presenta guía sobre el uso ético de la inteligencia artificial en la defensa pública
–La Defensoría del Pueblo presentó Guía de Uso Ético de la Inteligencia Artificial para la Defensa Pública, que, según señala, será una herramienta que orienta a las defensoras y defensores públicos sobre la utilización responsable de estas tecnologías, bajo un enfoque de derechos humanos y garantías constitucionales.
La función de la IA, afirma, debe entenderse como complementaria a la labor jurídica, nunca sustitutiva de la reflexión, la empatía y el juicio humano que caracterizan el ejercicio de la defensa pública. Las decisiones que afectan derechos no pueden delegarse a sistemas automatizados; la responsabilidad última recae siempre en quien ejerce la defensa.
Establece que la inteligencia artificial puede apoyar la defensa pública, pero nunca decidir sobre los derechos de las personas, bajo principios de supervisión humana y protección de datos. La inteligencia artificial ya hace parte de la transformación de la justicia, pero su uso en la defensa pública debe tener un límite claro: la tecnología puede apoyar, pero nunca decidir sobre los derechos de las personas, precisa.
La Guía establece que cualquier uso de inteligencia artificial en el ejercicio de la defensa debe estar acompañado de supervisión humana, verificación de la información, protección de datos personales, trazabilidad y prevención de sesgos y errores.
«Esta es una iniciativa que responde a una realidad que hoy hace parte del ejercicio del derecho y del fortalecimiento y sostenibilidad de las instituciones. Con ella, la Defensoría del Pueblo reafirma su compromiso con la transformación digital», aseguró la Vicedefensora Paula Cristina Aponte.
El documento también ofrece orientaciones prácticas para el uso de estas herramientas en actividades jurídicas y administrativas, especialmente cuando están involucradas personas en situación de vulnerabilidad o decisiones que pueden generar consecuencias significativas sobre sus derechos.
La inteligencia artificial puede procesar información, pero no comprende la dignidad humana ni asume la responsabilidad de una decisión jurídica. Esa responsabilidad sigue siendo de quien ejerce la defensa.
Con esta Guía, la Defensoría del Pueblo se suma a los esfuerzos por incorporar la inteligencia artificial de manera ética, segura y responsable en el sistema de justicia, aprovechando su potencial para fortalecer el acceso a la justicia sin perder de vista lo esencial: la tecnología debe estar al servicio de las personas y de la protección de sus derechos.
