Piden activar la Alerta Rosa en celulares de Bogotá tras 294 reportes de menores desaparecidos

Ante la alarmante cifra de 294 reportes de niños, niñas y adolescentes desaparecidos, autoridades y ciudadanos en Bogotá exigieron esta semana la activación inmediata y masiva de la Alerta Rosa a través de mensajes a celulares. La urgencia radica en la necesidad de utilizar la tecnología disponible para notificar rápidamente a la población cuando un menor se extravía en su zona, con el fin de facilitar su pronta ubicación y proteger su integridad física y psicológica frente al accionar de presuntos delincuentes o supuestos captores.
De acuerdo con el balance entregado por la Secretaría Distrital de Seguridad, desde enero hasta mediados de septiembre, la capital colombiana ha registrado cerca de 300 reportes de este tipo. De ese angustiante total, los equipos de rescate han logrado ubicar a 162 menores, mientras que decenas continúan bajo un estricto proceso de búsqueda. Esta situación ha generado un profundo temor en diversas localidades, pues detrás de las ausencias prolongadas se investiga la participación de presuntos grupos delincuenciales o supuestas redes de trata de personas.
Aunque en Colombia ya existe la normatividad que da vida y sustento legal a la Alerta Rosa, el principal obstáculo actual es de carácter tecnológico. El mecanismo, diseñado para articular una respuesta interinstitucional casi inmediata, requiere la implementación total de una Plataforma de Agregación. Dicho sistema será el encargado de centralizar los datos y enviar notificaciones masivas de texto (SMS) a los teléfonos móviles de quienes se encuentren cerca del lugar donde el menor fue visto por última vez, una función que aún no opera de manera integral en la ciudad por demoras administrativas.
La importancia de perfeccionar esta herramienta quedó demostrada con casos que conmocionaron a la opinión pública recientemente, como el de jóvenes de 14 y 15 años que se extraviaron a plena luz del día. En uno de los episodios de éxito, una menor que desapareció en la localidad de Bosa fue localizada días después en un parque de Usme. Aunque las autoridades atribuyeron este desenlace positivo a la rápida acción institucional en el marco de la Alerta Rosa, los expertos coinciden en que la alerta directa a los celulares de los transeúntes habría reducido significativamente el tiempo de búsqueda y mitigado cualquier presunto riesgo.
Frente a este complejo panorama, la Policía de Infancia y Adolescencia, junto con la Fiscalía, son enfáticas en transmitir un mensaje vital a las familias: bajo ninguna circunstancia se debe esperar 24, 48 o 72 horas para interponer la denuncia de una supuesta desaparición. La recomendación oficial es reportar el caso de forma inmediata a la línea 123 o al 122, proporcionando fotografías recientes, características físicas, descripción de la ropa y los lugares habitualmente frecuentados, para que el cerco de búsqueda se active sin perder valiosos minutos.


