Internacional

Minutos de terror en avión en ruta entre Dubái y Tel Aviv fueron causados por piloto que intentó secuestrar la aeronave para realizar un ataque similar al del 11-S en Nueva York

–Comienza a establecerse las causas de la grave emergencia del avión de Flydubai que cumplía un vuelo entre Dubái, Emiratos Árabes, y Tel Aviv, Israel. Un piloto intentó secuestrar el avión de Flydubai y planeaba llevar a cabo un ataque similar al ocurrido 11 de septiembre de 2001 en EE.UU, cuando cuatro aeronaves comerciales fueron secuestradas por miembros de Al-Qaeda y tres de ellas las estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, informan medios israelíes, citando a un alto funcionario gubernamental.

La fuente, que participó en las conversaciones y evaluaciones de la situación, afirmó que, durante el vuelo FZ1073, uno de los pilotos apuñaló al otro. Añadió que Israel investiga la sospecha de que su objetivo era tomar el control del Boeing 737 MAX 8 y provocar un accidente o secuestrarlo. Asimismo, confirmó que el avión comenzó a caer en picado durante el incidente y otros miembros de la tripulación, incluidos los pilotos que se encontraban a bordo, lograron tomar el control de la aeronave.

Al respecto, se difundieron nuevas del inicio de la pelea en la cabina de Flydubai. La grabación captó los primeros segundos del altercado antes del aterrizaje de emergencia.

El funcionario describió en términos duros las preocupaciones surgidas en Israel, afirmando que el escenario que temían los responsables de seguridad era un intento de llevar a cabo un atentado al estilo de los ataques del 11 de septiembre: tomar el control del avión y estrellarlo, o intentar secuestrarlo mientras transportaba pasajeros israelíes.

«Se evitó una catástrofe», afirmó. El copiloto, sospechoso de haber perpetrado los apuñalamientos, está siendo interrogado, y en Israel se dice que cada vez hay más indicios de que no se trató de una pelea espontánea, sino de un intento deliberado por tomar el control del avión.

En desarrollo de los hechos, los datos de los sistemas de seguimiento y monitorización del Boeing 737 MAX 8 revelaron que, durante la fase de crucero, a una altitud aproximada de 35.000 pies (10 kilómetros), se registró un descenso repentino y vertical, a una velocidad de picado de unos 30.976 pies por minuto (más de 560 km/h, acompañada de una velocidad respecto al suelo superior a los 500 nudos (aproximadamente 930 km/h).

Los datos del radar coinciden exactamente con el instante en que se desató un sangriento motín en la cabina de mando del Boeing 737 MAX 8. Medios israelíes reportaron que el copiloto, de nacionalidad omaní, empujó los mandos para estrellar deliberadamente el avión.

Al percibir el inminente impacto, el capitán emiratí de la aeronave empezó a luchar contra el copiloto, quien, según reportes, lo atacó con un cuchillo. Alertados por los gritos de auxilio y la violenta pérdida de altura, un grupo de pasajeros irrumpió en la cabina y ayudó a someter al agresor.

Tras resultar herido en el ataque, el capitán recibió primeros auxilios por parte de los pasajeros y los asistentes de vuelo, logrando así restablecer el control de la situación. Según los reportes, los pilotos de relevo que viajaban en el mismo avión —cumpliendo el estándar de seguridad de Flydubai— ejecutaron un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita, donde ambos pilotos implicados terminaron hospitalizados.

El vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta Dubái–Tel Aviv, activó brevemente el código de emergencia 7500 —usado para alertar de un posible secuestro—, lo que provocó que cazas israelíes despegaran para verificar la situación.

El avión, con 174 pasajeros a bordo, incluidos 27 menores, emitió la señal unos 90 minutos después del despegue, cuando ya estaba en el espacio aéreo de Jordania. Entonces dio una vuelta y se dirigió hacia Arabia Saudita, donde empezó a descender. Luego cambió al código 7700 (emergencia general) y aterrizó en el aeropuerto de Tabuk.

Se reporta que solo gracias al copiloto en la cabina, el descenso se corrigió en el último momento y el avión se salvó de un accidente seguro. Según la información preliminar, el segundo piloto advirtió el intento de suicidio colectivo, se abalanzó sobre su compañero de cabina y comenzó una tenaz lucha física por el control de la palanca de mando y los timones.


Durante la pelea que tuvo lugar en la cabina, se transmitieron las señales de socorro 7700 y 7500 —utilizadas para indicar una toma de control hostil e intervención ilegal—, lo que alertó a los sistemas de seguridad de Israel y de todo Oriente Medio y provocó la suspensión de los despegues en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv.

El copiloto logró reducir a su compañero, que pretendía estrellar la aeronave, con 174 pasajeros a bordo, incluyendo 27 menores, nivelarla a una altitud de aproximadamente 15.000 pies (unos 4,5 kilómetros) y detener el descenso en picado, maniobra que podría haber provocado la desintegración de la estructura del avión debido a las cargas y velocidades extremas. Inmediatamente después de estabilizar el aparato, el copiloto asumió el control del vuelo y aterrizó en Arabia Saudita. (Con información de RT y redes).

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *