Francia activa una célula de crisis por masivas protestas sociales y refuerza su seguridad
El Gobierno de Francia activó una célula de crisis especial y desplegó un fuerte dispositivo de seguridad policial este sábado en París y otras ciudades principales del país, con el objetivo de prevenir presuntos episodios de violencia durante una nueva jornada nacional de movilizaciones ciudadanas.
?Las actuales manifestaciones en el territorio francés reúnen a una amplia coalición conformada por líderes sindicales, organizaciones estudiantiles y simpatizantes del histórico movimiento de los chalecos amarillos. Entre sus exigencias centrales destacan la mejora inmediata del poder adquisitivo frente a la inflación, la defensa integral de los servicios públicos básicos y la consolidación de medidas enfocadas en la justicia fiscal y social.
?Ante la amenaza de supuestos saboteadores y grupos radicales, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, confirmó el nivel de máxima alerta de las autoridades para garantizar el orden. A través de sus plataformas oficiales, el funcionario advirtió sobre la presencia de supuestos miembros de la ultraizquierda que buscarían alterar la paz pública, asegurando que las fuerzas del orden se encuentran plenamente preparadas y movilizadas para neutralizar cualquier presunto acto de vandalismo.
?La preocupación por la seguridad ha llevado a diversas autoridades regionales y prefecturas a implementar medidas restrictivas de carácter preventivo. En ciudades como Montpellier, Nancy, Caen y Annecy se prohibieron las manifestaciones temporalmente por motivos de orden público; de igual manera, en la capital del país, la justicia administrativa denegó la solicitud sindical de marchar por zonas más céntricas entre las plazas de la Bastilla y de la Nación.
?De manera paralela, la localidad de Orleans se convirtió en el escenario de una gran concentración pacífica en contra del racismo y la ultraderecha. Esta movilización coincidió directamente con el congreso de la Agrupación Nacional (RN), partido que busca afianzar la candidatura presidencial de Marine Le Pen para 2027. Para contener cualquier altercado, el Gobierno asignó a cerca de 3.000 agentes que vigilaron las calles, logrando que la jornada transcurriera sin incidentes, aunque manteniendo bajo estricta observación a supuestos incitadores.
?El Ejecutivo francés ha decidido mantener activa la célula de crisis hasta que concluya toda la agenda de protestas prevista para el fin de semana. Altos mandos de seguridad recalcaron que cualquier intervención policial se realizará respetando el estado de derecho y los derechos humanos, recordando que todo individuo que resulte detenido por alterar el orden público será tratado como presunto infractor hasta que un juez determine su culpabilidad mediante una sentencia oficial.



