
El subsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, estimó que la situación en Haití debe resolverse porque es «demasiado volátil», mientras el organismo debatía este miércoles a puerta cerrada sobre la crisis electoral haitiana.
«Necesitamos saber qué va a pasar porque la situación es demasiado volátil», señaló Ramdin a periodistas, antes de que se iniciara la sesión extraordinaria en la sede de la OEA en Washington.
Haití pasa por una crisis desde la controvertida primera vuelta de noviembre, cuyo resultado fue cuestionado por una misión de la OEA, que recomendó eliminar para la segunda ronda a Jude Celestin, candidato del presidente saliente, René Preval, en favor de Michel Martelly.
La segunda vuelta, que estaba prevista para el 16 de enero, fue pospuesta indefinidamente, mientras que se acerca la fecha en la que el presidente Preval debía entregar el mando, el 7 de febrero.
«Tenemos que tener alguna claridad antes del 7», dijo Ramdin.
Un allegado de Celestin anunció el martes que el candidato se retiraría, lo que desbloquearía la crisis y allanaría el camino a una segunda vuelta entre Martelly y Mirlande Manigat, ganadora de la primera ronda.
«Celestin tiene derecho a retirarse si lo desea», dijo Ramdin, quien señaló que obviamente esa decisión «tendría un impacto en la segunda vuelta».
Pero ese tema no está siendo considerado por la OEA, que negocia una declaración de apoyo a su misión de expertos que revisó lo resultados de la primera vuelta, dijo Ramdin.
Sí se debatirá la necesidad de que las autoridades haitianas implementen las recomendaciones del informe, porque de lo contrario «habría una situación de verdadera preocupación», dijo Ramdin.
La comunidad internacional ha puesto presión sobre el Consejo Electoral Provisorio (CEP) haitiano para que acepte el informe y excluya a Celestin de la carrera electoral.
AFP
