la Empresa de Renovación Urbana (ERU), con fondos públicos y privados, desarrolla proyectos que buscan recuperar zonas deterioradas de Bogotá, especialmente en el centro de la capital.
La entidad busca la participación del sector privado, nacional y extranjero, para la creación de desarrollos urbanísticos de alta rentabilidad social y económica.
Uno de los objetivos fundamentales de la actual administración tiene que ver con la recuperación del centro de la ciudad. Normalmente, la renovación urbana en todo el mundo y en todas las grandes ciudades se desarrolla en zonas como el centro, pues con el paso del tiempo va perdiendo importancia y se va deteriorando. Lo mismo ha ocurrido en Bogotá.
En ese sentido, la propuesta específica del Distrito es intervenir 50 hectáreas, las cuales contempla zonas como Comuneros, Las Cruces, San Bernardo y San Martín, es decir el sector comprendido entre el parque Nacional y la calle 26, hacia el oriente.
Algunos proyectos se encuentran en etapas avanzadas. Es el caso del Centro Internacional Mayorista, en San Victorino, y el conocido como la Manzana Cinco, en la calle 19 con carrera 3. Éstos ya se encuentran en la fase de solicitud de licencias de construcción.
Para la Administración Distrital también existe una política de vivienda de interés prioritario y de interés social en zonas de renovación urbana. Para ello, es muy importante la vinculación de inversionistas y empresarios privados en este tipo de proyectos.
Es por ello que los 270.000 millones de pesos de los que el sector oficial dispone para las iniciativas de renovación urbana, podrán ser ampliamente superados, teniendo en cuenta el aporte de predios y la vinculación del sector no oficial.
La ERU es una empresa comercial e industrial del Distrito Capital, vinculada a la Secretaría de Hábitat. Desde 1999 planea, gestiona y ejecuta intervenciones urbanas integrales para mejorar la competitividad de capital y la calidad de vida de sus habitantes.
Adelanta proyectos que desde el punto de vista urbanístico y arquitectónico mejoren la ciudad y la calidad de vida de todos los ciudadanos, lo que implica que los moradores o propietarios de inmuebles del sector deberán quedar en mejores condiciones después de las intervenciones.
Desde el punto de vista económico, deben ser auto-sostenibles, no sólo para la ERU, sino también para los inversionistas o empresarios que participen en ellos.
TOMADO DE: BOGOTA.GOV.CO


