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El G-20 no apoya ataque de EEUU a Siria

barack obama

El presidente de EEUU, Barack Obama señaló que el mundo no puede permanecer «en silencio» ante el ataque con armas químicas que Washington atribuye al Gobierno de Bachar al Asad, y que si no hay una reacción, se pondrían en cuestión las normas internacionales.

Los jefes de estado y gobierno se reúnen en San Petersburgo para abordar cuestiones como el crecimiento económico, la transparencia bancaria o la lucha contra el fraude fiscal. Los 20 países asistentes representan el 90% de la economía mundial. Pero es la guerra civil en Siria lo que domina la cumbre, en un clima tenso entre el presidente Barack Obama y su par ruso, Vladimir Putin, sumado al malestar por el espionaje norteamericano.

Obama se reunió hoy con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y dijo que Bashar al Assad violó las normas internacionales en el ataque del 21 de agosto contra suburbios de Damasco, por lo que pidió una «respuesta militar».

El consejero de Obama en la Casa Blanca, Ben Rhodes, advirtió que las pruebas sobre el uso de armas químicas no pueden ser sometidas a un «debate sin fin».

Las afirmaciones fueron en respuesta a los reclamos del presidente Putin, que insiste en que las pruebas deben ser «convincentes» y que un ataque sin apoyo de la ONU es «inadmisible».

«Continuaremos discutiendo con Rusia sobre la evidencia de nuestras pruebas y nuestra certeza de que Assad usó armas químicas, pero no queremos un debate sin fin», sostuvo Rhodes.

China, encabezada por su presidente Xi Jinping, aseguró que la «solución política» a la crisis siria es la «única vía posible» para encontrar una salida al conflicto en ese país.

En la misma posición se expresaron el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el titular de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso.

«Respetando los recientes pedidos a actuar, destacamos al mismo tiempo la necesidad de avanzar abordando el problema por las vías de las Naciones Unidas», declaró Van Rompuy.

Los autores del ataque con armas químicas no pueden quedar impunes y deben ser procesados por la Corte Penal Internacional, agregó Van Rompuy.

Los líderes del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) -irritados por el espionaje norteamericano- expresaron que un ataque a Siria tendría un impacto «extremadamente negativo» sobre la economía.

El papa Francisco envió una carta a Putin, en su calidad de anfitrión, en la cual pidió encontrar «una solución» que «impida una masacre» en Siria y dijo que los mandatarios de la cumbre no deben permanecer «inertes» ante la posibilidad de un ataque militar.

Además lamentó que «demasiados intereses» hayan impedido «encontrar una solución que evitase la inútil masacre a la que estamos asistiendo».

El premier italiano, Enrico Letta, único mandatario occidental en reunirse con Obama, instó a «tomar con seriedad la carta del Papa» y ratificó que su país no integrará una acción militar sin aval de la ONU.

Francia -único aliado europeo para el eventual ataque- advirtió hoy debatir en una primera etapa de negociaciones la resolución de la crisis siria de la que participen «los grandes protagonistas» de la comunidad internacional, con exclusión de representantes del régimen de Assad.

El canciller francés, Laurent Fabius, manifestó que «es necesario poner alrededor de la mesa a los grandes protagonistas» para que «discutan entre ellos» en una primera etapa.

En tanto, la Organización de Naciones Unidas intensificó sus iniciativas por una solución política relanzando la moribunda conferencia de paz Ginebra-2 y para lo cual llegó a Moscú el secretario general de la ONU, Ban ki Moon, y el enviado a Siria de ese organismo, Lakhdar Brahimi.

Brahimi asistirá al encuentro del viernes entre el jefe de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, y los cancilleres del G20.

Lavrov recibirá el lunes en Moscú a su par sirio, Walid Al Muallem.

Santa Fe con agencias

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