Por lo menos 214 de las 700 jóvenes y niñas liberadas recientemente, que habían sido secuestradas por insurgentes del grupo extremista Boko Haram en la localidad de Sambisa (noreste de Nigeria), están embarazadas, según un informe emitido por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FPNU).
El director del FPNU, Babatunde Osotimehin, no mencionó la cifra exacta al divulgar la noticia y solo añadió que en 2014 la organización de la ONU ayudó a más 16 mil embarazadas en el noreste del país, zona en la que Bokon Haram concentra sus ataques.
En estos momentos están siendo sometidas a análisis médicos en busca de “varias enfermedades o infecciones, incluyendo el sida”, informó Babatunde Oshotimehin, director del FPNU a la agencia de noticias nigeriana NAN. En esos test fue donde salieron a la luz los embarazos.
“Muchas están en visible estado de embarazo, otras lo supieron por el test”, contó Oshotimehin. Todas están recibiendo apoyo médico.
Ninguna de las rescatadas, han sido identificadas como parte de las más de 200 niñas escolares secuestradas de una escuela en Chibok en abril de 2014.
Además se conoció que algunas de sus compañeras fueron lapidadas mientras el ejército avanzaba para rescatarlas.
Algunas hablaron un día después de que cerca de 300 mujeres y niños fueran liberados de una zona tomada como bastión por miembros del grupo islamista en el bosque de Sambisa (noreste) de Nigeria. Las mujeres contaron que varias murieron en la lapidación, pero no saben cuántas.
Las sobrevivientes indicaron que cuando fueron capturadas, los militantes mataron a los hombres y a los jóvenes enfrente de sus familias antes de llevarse a las mujeres y a los niños al bosque. Una mujer que dio a luz en cautiverio explicó que los yihadistas cortaron el cuello a su esposo enfrente de ella, antes de que fuera separada de sus tres hijos.
Las Fuerzas Armadas nigerianas indicaron que la semana pasada rescataron a más de 700 personas retenidas por el grupo islamista, como parte de la actual ofensiva lanzada contra Boko Haram.
Las mujeres cuentan que los islamistas no las perdían de vista, incluso cuando tenían que ir al baño. «No nos permitían movernos ni un centímetro”, contó Asabe Umaru a la agencia de noticias Reuters. «Nos mantenían en un sitio. Estábamos bajo esclavitud”, agregó.
Los militantes también obligaron a algunas a casarse con miembros de Boko Haram.

