Unidades adscritas a la Séptima División del Ejército Nacional ubicaron y destruyeron controladamente cuatro laboratorios para el procesamiento de base de coca en los municipios antioqueños de Valdivia, San Francisco, Yalí y Dabeiba.
Estos recintos pertenecían a los frentes 36, 34 y Mario Velez de las Farc, y el ubicado en Yalí a bandas criminales del Clan Úsuga; todas estas, agrupaciones al margen de la ley que se lucran del delito del narcotráfico, generando violencia y destrucción en las zonas donde delinquen.
De las cuatro estructuras construidas en madera y cemento, fue incautado un total de 1.087 galones de insumos líquidos, 100 kilos de insumos sólidos, maquinaria, básculas, pesas, equipos de fumigación, válvulas, canecas plásticas y metálicas, un arma de corto alcance con proveedor y munición calibre 9 mm, entre otros.