Hospital Universitario Nacional realizó el primer implante de uno de los marcapasos más pequeños del mundo
–Un marcapasos intracardíaco Micra, tecnología que se implanta directamente en el corazón sin necesidad de cables ni cirugía en el tórax, fue implantado por primera vez en el Hospital Universitario Nacional de Colombia (HUN). El dispositivo reduce riesgos de infección y complicaciones en pacientes con enfermedades crónicas y antecedentes clínicos complejos.
“A diferencia de los marcapasos convencionales, el Micra, de apenas unos centímetros, no requiere cables ni un generador debajo de la piel del tórax”, explica el médico cardiólogo Gabriel Arsenio Londoño Zapata, electrofisiólogo del HUN.
“La principal ventaja de esta tecnología es que se eliminan dos de los puntos en donde más suelen presentarse complicaciones: los cables que conectan el dispositivo al corazón y el ‘bolsillo quirúrgico’, un espacio que se crea bajo la piel del tórax para alojar el generador del marcapasos; este es de los beneficios más importantes, ya que allí suelen aparecer complicaciones e infecciones”, añade el especialista.
En un marcapasos convencional el dispositivo se implanta mediante una incisión en el tórax, creando un bolsillo debajo de la piel para alojar el generador, que va conectado al corazón a través de cables. Aunque es una técnica ampliamente utilizada, puede generar complicaciones en personas con problemas de cicatrización, inmunosupresión o infecciones recurrentes.
Con la nueva tecnología, el procedimiento se realiza por vía endovascular, ingresando un catéter a través de la vena femoral hasta llegar al corazón. Allí se libera el dispositivo dentro del ventrículo derecho y posteriormente se retira todo el sistema de acceso.
“No quedan cables ni heridas grandes, y tampoco un dispositivo visible debajo de la piel. La única marca corresponde al sitio de punción por donde ingresó el catéter”, explica el doctor Londoño.
Así mismo, mientras los marcapasos tradicionales suelen requerir limitaciones temporales en la movilidad del brazo, el sistema sin cables permite una recuperación más rápida.
“Después de las primeras 12 o 24 horas de cuidado, el paciente puede retomar su vida habitual con mayor facilidad”, agrega el especialista.
Según el cardiólogo, los estudios internacionales muestran una reducción de hasta el 50 % en las complicaciones asociadas con los marcapasos tradicionales, especialmente las relacionadas con los cables y el generador subcutáneo.
Aunque el uso de marcapasos sin cables ha venido aumentando en Colombia y el mundo, los especialistas coinciden en que sigue siendo una tecnología destinada a pacientes cuidadosamente seleccionados debido a su complejidad y costo.
En 2025 el HUN implantó 51 marcapasos convencionales, y en lo corrido de 2026 ya se han realizado 31 procedimientos de este tipo.
Juan Felipe Betancourt, médico especialista en electrofisiología cardíaca clínica, quien acompañó el procedimiento como experto proctor en Colombia para Medtronic (compañía estadounidense líder en dispositivos biomédicos), explica que el sistema está pensado especialmente para las personas que no toleran adecuadamente los marcapasos tradicionales.
“Algunos pacientes tienen problemas con los cables o con el bolsillo subcutáneo, o presentan alto riesgo de infección, lo mismo que los pacientes con enfermedad renal crónica, en hemodiálisis, o quienes tienen obstrucciones venosas que dificultan el acceso convencional al corazón”, señala.
El especialista destaca además que Colombia se ha convertido en uno de los países líderes de Suramérica en la implantación de este tipo de dispositivos.
“Este es el país que más marcapasos de este tipo ha implantado en Suramérica, incluso por encima de países con mayor población como Brasil o México”, afirma.
Otra ventaja del sistema es que concentra en un solo dispositivo el electrodo, la batería y los circuitos electrónicos encargados de estimular el corazón, lo que reduce componentes externos y posibles fallas asociadas con el sistema convencional.
“Todo el dispositivo queda dentro de la cavidad cardíaca y eso elimina los grandes problemas derivados de los cables y del generador subcutáneo”, añade.
Según relata el doctor Londoño, el paciente beneficiado con esta primera implantación en el HUN había sufrido previamente una osteomielitis (infección severa del hueso) que incluso obligó a realizarle una amputación parcial.
Posteriormente requirió un marcapasos convencional por un bloqueo auriculoventricular completo, pero meses después presentó bacteriemia y una endocarditis asociada con el dispositivo implantado.
“Las bacterias terminaron alojándose en el marcapasos convencional y fue necesario retirarlo. Por sus antecedentes y el riesgo de nuevas infecciones, consideramos que la mejor opción era un marcapasos sin cables”, relata el especialista.
Durante 2025 el HUN realizó 125 cirugías cardiovasculares, siendo la más frecuente la revascularización miocárdica de uno o más vasos.
“El Hospital viene creciendo en complejidad y consolidando sus grupos de electrofisiología y cardiología. Eso nos ha permitido asumir procedimientos cada vez más especializados”, destaca Patricia Galindo, enfermera líder del programa de Salud Cardiovascular del HUN.
Con este procedimiento, el HUN se suma al grupo de instituciones colombianas capaces de ofrecer terapias cardíacas de alta complejidad apoyadas en tecnologías de última generación, ampliando así las alternativas de tratamiento para pacientes que antes tenían opciones limitadas frente a complicaciones infecciosas o vasculares derivadas de los marcapasos convencionales. (Información y foto Agencia de Noticias UNAL).


