Petro afirma que Colombia necesita un nuevo camino hacia la paz y una fiscalía que le apueste a ese propósito
–A 82 días de terminar su mandato, el presidente Gustavo Petro negó que Colombia esté «en una crisis de inseguridad», pero, subrayó, «necesita un nuevo camino hacia la paz que implica estar dispuestos a un desmantelamiento pacífico del narcotráfico y las economías ilícitas sin ingenuidades y con seguridad». Y complementó: «Es un camino sociojurídico donde juega una fiscalía que apueste a la paz».
El pronunciamiento lo hizo en su cuenta en X en respuesta al exministro José Antonio Ocampo, quien en la misma red social sostuvo que el próximo gobierno tendrá que enfrentar tres problemas complejos: El primero es la profunda crisis del sistema de salud. El segundo es el deterioro de la seguridad. El tercero es la severa crisis fiscal. A ellos se agregan otros temas económicos y el deterioro de la administración pública. Las y los votantes deben decidir qué candidato ofrece las mejores posibilidades de superar esos problemas».
El jefe del Estado negó esté «en una crisis de inseguridad», pero subrayó,
indica que los que predican la violencia saben que así se empodera el narcotráfico. Y presenta el cuadro de la tasa de homicidios de los últimos 10 años, advirtiendo que al contrario de la propaganda mentirosa de una candidata presidencial, muestra que estamos en la última década en el nivel más bajo alcanzado en los últimos 36 años, desde el pico de la violencia narcoterrorista de los carteles urbanos; nos hemos estancado para bajar, aun más, la violencia.
Afirma que el problema está en saber sustituir la economía ilícita en territorios excluidos por economías prósperas legales y sostenibles. Y advierte que «EE.UU aún no cree en los resultados ante sus ojos que muestra mi gobierno: 39.000 hectáreas erradicadas voluntariamente».
Dice que el secreto está en la voluntad campesina y destaca que el primer informe es sobre 7.000 hectáreas de erradicación certificada por la ONU y anuncia para este martes la presentación del mapa satelital del primer trimestre del 2026 en relación a la cantidad de cultivos de hoja de coca en Colombia a la fecha.
Luego Petro dedica su escrito a cuestionara su exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, inicialmente indicando que «es poco autocrítico» y «yo quiero serlo con mi propio gobierno», haciendo las siguientes precisiones:
«El déficit fiscal, problema indudable, tuvo a Ocampo como protagonista, me hubiera gustado discutir estos problemas antes que él hubiera tomado sus decisiones pero lo impulsaba un interés diferente al del pueblo que votó por el presidente
Ocampo no debió pagar el Fepec con fondos del presupuesto, no había otra salida que pagarlo con el precio de la gasolina porque había sido un subsidio al precio de la gasolina. Quizás hubiéramos perdido popularidad en la clase media pero era esencial no impactar las finanzas del país con un subsidio a los combustibles fósiles que a la larga acaba con la clase media. Es cierto que con Ocampo acabamos el subsidio pero se pagó el daño con el presupuesto y ese pago es más que todo el déficit fiscal primario en el presente año.
Ocampo no debió adelantar el impuesto de renta del 2024 para pagarlo como porcentaje en el 2023, eso creó una mentira contable y frenó la producción en el 2023, el adelanto de imporrenta debió establecerse sobre la economía rentística y no productiva, la corte acaba de suspender, en mi opinión torpemente, este concepto mio que viene de la economía clásica más científica, solo por defender los intereses moribundos de petroleras y de Drumond y el Cerrejón. La producción crece si disminuyen las rentas, y Ocampo debió preparar la junta directiva del Banco de la República para el progresismo y las nuevas visiones de la economía mundial y no enterrarla en el neoliberalismo ignorante.
Aquí mi pecado fué mucha ingenuidad y creer que de verdad existía un centro democrático, y el que metí al gobierno estaba más a la derecha que el que se llama así políticamente.
El encarecimiento de la deuda interna colombiana que no de la externa que hemos logrado gestionar bien, depende de bajar la tasa real de interés del Banco de la República por debajo de la tasa real de crecimiento económico para expandir la producción agraria e industrial y sus servicios.
Y adicionalmente se necesita que los atesoramientos improductivos paguen impuestos fuertes. Lo que se debe premiar es la producción y el trabajo y no la especulación y el goce de rentas quietas e improductivas.
El impuesto a la vagancia recae sobre los sectores más poderosos y ricos de la sociedad colombiana
Presento el cuadro de tasa de homicidios en Colombia en los últimos diez años después del proceso de paz con las farc que fue determinante para bajarlas sustancialmente.
Cómo verán hay un salto pequeño en el 2021 que coincide con el salto sustancial de cultivos de hoja de coca en el gobierno Duque que hemos detenido y comienzan a bajar», concluye.



