Los pronósticos sobre la economía de Colombia de la OECD y las recomendaciones al futuro gobierno para enderezar el rumbo y salir de la crisis
–La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OECD, redujo al 2,4% su pronóstico sobre el crecimiento de la economía de Colombia para este año y al 2,1% el de 2027, advirtiendo que la alta inflación, las estrictas condiciones monetarias y la incertidumbre pesarán sobre la inversión y moderarán el consumo de los hogares, mientras que?los grandes déficits fiscales continúan apoyando la actividad.
En su nuevo informe sobre el país, señala, además, que el aumento de los precios del petróleo vinculado a la evolución del conflicto en Medio Oriente respaldará temporalmente los ingresos por exportaciones, pero también aumentará las presiones inflacionarias.
Se espera que la inflación aumente en 2026, impulsada por la persistente inflación de los servicios, la indexación de los salarios mínimos? y los mayores precios de la energía, antes de disminuir gradualmente a partir de principios de 2027. Los riesgos para las perspectivas se inclinan a la baja, incluida una inflación más persistente, retrasos en la consolidación fiscal y una demanda externa más débil en un entorno global más volátil, precisa.
Agrega que la política monetaria debe seguir siendo restrictiva hasta que la inflación y las expectativas de inflación estén firmemente en una trayectoria sostenida hacia el objetivo. Se espera que se reanude la consolidación fiscal, pero los déficits seguirán siendo grandes, lo que aumentará los costos de la deuda y los intereses.
En el informe precisa claras recomendaciones, ya para el gobierno que liderara a partir del 7 de agosto, el ganador de la segunda vuelta presidencial entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda:
-Se necesita una estrategia de consolidación más ambiciosa y creíble para devolver la deuda a su ancla de mediano plazo y restablecer la confianza de los inversores. Fortalecer la credibilidad de las políticas, reducir la incertidumbre regulatoria y mejorar el entorno empresarial apoyaría la inversión privada y mejoraría las perspectivas de crecimiento a mediano? plazo.
-Se requiere una consolidación fiscal decisiva para estabilizar la deuda en torno a su ancla de mediano plazo, reducir las primas de riesgo y apoyar la desinflación. Esto debería estar respaldado por un compromiso claro y creíble de volver gradualmente a la regla fiscal, respaldado por mejoras en la eficiencia del gasto y una reforma fiscal integral y gradual.
-Una mejor focalización de las transferencias sociales y los subsidios, la ampliación de las bases impositivas, la reducción de los gastos impositivos ineficientes y el reequilibrio de la combinación impositiva desde los impuestos corporativos hacia los impuestos sobre la renta personal apoyarían la inversión privada y el crecimiento a mediano?plazo.
-Reducir el costo de la formalidad —incluida la reducción de las contribuciones sociales para los trabajadores de bajos ingresos?— fortalecería los ingresos con el tiempo y aumentaría la productividad.
-Fortalecimiento de la seguridad energética,La reducción de los costos fiscales y el avance de los objetivos climáticos refuerzan los argumentos a favor de acelerar la electrificación y la expansión de la energía renovable no ?hidroeléctrica, un argumento que se ve subrayado aún más por las recientes tensiones geopolíticas.
-Un mayor progreso en la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles fósiles?, como se refleja en los recientes aumentos de los precios internos de la gasolina y el diésel, y un cambio del apoyo hacia compensaciones específicas para los hogares vulnerables apoyarían la transición energética y reducirían las presiones fiscales.
-Cambiar el apoyo hacia compensaciones específicas para los hogares vulnerables apoyaría la transición energética y reduciría las presiones fiscales.
