Por: Carlos Fradique-MendezEDUCACION PARA LA VIDA EN FAMILIA
Esta es la lección 936 del diplomado en educación para la vida en familia y el tema es, educación cívica y derecho a circular en vías públicas y para el público.
La ley 769 de 2002, Código Nacional de Tránsito Terrestre y en el Art. 1 dispone: “El Código rige en todo el territorio nacional y regula la circulación de los peatones, usuarios, pasajeros, conductores, motociclistas, ciclistas, agentes de tránsito, y vehículos por las vías públicas o privadas que están abiertas al público, o en las vías privadas, que internamente circulen vehículos.”
Es un código que muy pocos conocen y que en su mayoría no aplicamos.
Para obtener la licencia de tránsito o pase se debe aprobar examen teórico practico sobre conducción y el teórico es sobre el código de tránsito. De la experiencia que tenemos podemos decir que en teoría se limitan a preguntar por algunas señales de tránsito y nada más.
El código es estricto en cuanto a los deberes que tenemos para comportarnos como usuarios de las vías públicas y de las vías para el público y al observar a los peatones, usuarios, pasajeros, conductores, motociclistas, ciclistas, agentes de tránsito, nos damos cuenta de que todos incumplimos con las normas, que entre otras cosas no conocemos.
El más reciente caso de violación de normas, de abuso del derecho a circular, de instigación a delinquir, de irrespeto a la autoridad, es el de un joven que intentó con un carro pequeño pasar por un puente peatonal. Es una muestra de locura, de ilegalidad no imaginada por personas sensatas. Es verdad que estamos viviendo en una sociedad proclive a la violación de todas las normas de sana convivencia, de cultura, de ejercicio abusivo del poder, de funcionarios que se creen dueños de Colombia y con autoridad para torcer el cuello a toda legalidad para acomodarla a sus intereses y caprichos, pero ya se pasó todo límite y llegó el momento de recobrar el respeto a la legalidad y al ejercicio responsable de la autoridad. Llegó el momento del imperio del orden y de la libertad dentro de la legalidad.
Peatones que no respetan las cebras, ni usan los puentes para pasar las vías, pasajeros que pretenden llevar trasteos en buses, conductores que no respetan los limites de velocidad, que conducen embriagados, que ignoran que deben conducir por la derecha, motociclistas que manejan como les viene en sus caprichos y que viajan con ataúd a sus espaldas, ciclistas que no usan ninguna prenda protectora y que suman muertos cada día por su irresponsabilidad.
Y las autoridades de tránsito que no educan, que no controlan, que se limitan a pedir documentos y a imponer multas.
Es hora de enseñar el código que ya tiene 24 años de vigencia, que no se aplica por los destinatarios y que por su no aplicación genera cientos de muertos y daños en las carreteras de Colombia. La tarea comienza en casa y en las instituciones educativas. ¡Comencemos YA!
Abog. Carlos Fradique-Méndez Sr.


