–(Imagen sede CPI, La Haya, Países Bajos). La Corte Penal Internacional deplora el anuncio de nuevas designaciones de sanciones por parte de la administración estadounidense contra la jueza Tomoko Akane (Japón), Presidenta de la Corte, y Abdoulaye Seye (Senegal), abogado litigante principal de la Fiscalía.
«Estas sanciones constituyen un ataque flagrante contra la independencia de una institución judicial imparcial que opera de conformidad con el mandato conferido por sus Estados Partes desde todas las regiones», afirmó la CPI.
Añadió que como resultado de estas designaciones, en la actualidad nueve de los dieciocho jueces, fiscales adjuntos, el ex fiscal y un funcionario han sido sancionados por los Estados Unidos.
«Esas medidas dirigidas a jueces, fiscales y personal que trabajan para cumplir el mandato conferido a la CPI por los Estados socavan el estado de derecho. Cuando los actores judiciales son amenazados por aplicar la ley, es el propio orden jurídico internacional el que se pone en riesgo. Las amenazas y las medidas coercitivas también afectan la capacidad de las víctimas de buscar justicia, ya que recurren a la Corte cuando se han agotado todas las demás vías», indicó.
La Corte reiteró que «no se deja intimidar y respalda firmemente a su personal y a las víctimas de atrocidades inimaginables. La Corte seguirá cumpliendo plenamente su mandato con independencia e imparcialidad, en plena conformidad con el Estatuto de Roma y en interés de las víctimas de crímenes internacionales», complementó.
Finalmente señaló que «valora las constantes demostraciones de solidaridad de los Estados Partes, la sociedad civil y todos aquellos que apoyan el estado de derecho y la justicia para las víctimas de crímenes internacionales. La Corte continuará su labor, con todos los asociados y con el apoyo inquebrantable de sus Estados Partes, para garantizar la implementación efectiva e independiente de su mandato».


