Internacional

Grave emergencia en vuelo rumbo a Israel: Un piloto habría intentado suicidarse y estrellar el avión

–El vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría este miércoles la ruta entre Dubái y Tel Aviv, activó el código internacional usado para indicar un posible secuestro de aeronave, lo que provocó que cazas de la Fuerza Aérea israelí despegaran para verificar la situación a bordo cuando el aparato ya sobrevolaba el espacio aéreo de Jordania, 90 minutos después de haber despegado. A bordo del Boeing 737 MAX viajaban 174 pasajeros, de los cuales 27 eran menores de edad.

El incidente no se debió a un secuestro, según funcionarios y fuentes de Defensa israelíes. Uno de los pilotos habría intentado suicidarse y estrellar el avión, informan medios israelíes.

Los datos de los sistemas de seguimiento y monitorización del Boeing 737 MAX 8 revelaron que, durante la fase de crucero, a una altitud aproximada de 35.000 pies (10 kilómetros), se registró un descenso repentino y vertical, a una velocidad de picado de unos 30.976 pies por minuto (más de 560 km/h, acompañada de una velocidad respecto al suelo superior a los 500 nudos (aproximadamente 930 km/h).

¿Qué se sabe del suceso?

Se reporta que solo gracias al copiloto en la cabina, el descenso se corrigió en el último momento y el avión se salvó de un accidente seguro.

Según la información preliminar, el segundo piloto reconoció el intento de suicidio colectivo, se abalanzó sobre su compañero de cabina y comenzó una tenaz lucha física por el control de la palanca de mando y los timones.

Durante la pelea que tuvo lugar en la cabina, se transmitieron las señales de socorro 7700 y 7500 —utilizadas para indicar una toma de control hostil e intervención ilegal—, lo que alertó a los sistemas de seguridad de Israel y de todo Oriente Medio y provocó la suspensión de los despegues en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv.

El copiloto logró reducir a su compañero, que pretendía estrellar la aeronave, con 174 pasajeros a bordo, incluyendo 27 menores, nivelarla a una altitud de aproximadamente 15.000 pies (unos 4,5 kilómetros) y detener el descenso en picado, maniobra que podría haber provocado la desintegración de la estructura del avión debido a las cargas y velocidades extremas. Inmediatamente después de estabilizar el aparato, el copiloto asumió el control del vuelo. Se informó que el Boeing 737 MAX 8 aterrizó en Arabia Saudita.

No es la primera vez que un piloto intenta estrellar un avión de pasajeros. Durante un vuelo de Germanwings (línea de bajo costo del Grupo Lufthansa), que viajaba en marzo del 2015 de Barcelona (España) a Dusseldorf (Alemania), el copiloto Andreas Lubitz se encerró en la cabina cuando su compañero salió y estrelló intencionadamente el avión Airbus 320 contra los Alpes franceses.

A bordo del avión se encontraban 150 personas (144 pasajeros y 6 miembros de la tripulación). El entonces primer ministro francés, Manuel Valls, confirmó que no había sobrevivientes.

El avión realizó un aterrizaje sin novedad en el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudita. Según los datos de seguimiento del vuelo, el aparato activó inicialmente el código 7700, una señal internacional de emergencia. Poco después, emitió el código 7500, utilizado para indicar un posible secuestro o una interferencia ilícita.

La aeronave, que llevaba a bordo a 174 pasajeros, entre ellos 27 menores, emitió la señal de emergencia unos 90 minutos después del despegue, cuando ya se encontraba en el espacio aéreo de Jordania. Poco después, cambió de rumbo y se dirigió hacia Arabia Saudita, donde comenzó a descender.

La señal provocó que cazas de la Fuerza Aérea israelí despegaran para interceptar o verificar la situación del Boeing 737 MAX 8. Posteriormente, la aeronave cambió al código 7700, empleado para indicar una emergencia general, y dejó de aparecer en los sistemas de seguimiento de vuelos cuando se encontraba cerca de Tabuk, en Arabia Saudita, donde finalmente aterrizó. La situación provocó la suspensión de los despegues en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv.

Un responsable de seguridad israelí afirmó ante la prensa local que durante la respuesta inicial las autoridades no tenían pruebas definitivas de un secuestro, pero que estaban preocupadas porque no habían podido establecer contacto con el piloto. «No hay información definitiva sobre un secuestro. El piloto activó una señal de socorro», comentó.

La compañía ha iniciado una investigación sobre el caso y ha comunicado que se enviará un avión desde Dubái a Arabia Saudita para recoger a los pasajeros y continuar el viaje hacia Israel. Desde la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguraron que la situación se encuentra «bajo control».

Medios han difundido imágenes de los momentos de terror que se vivieron a bordo del vuelo, donde, según los testigos, los propios pasajeros tuvieron que intervenir. La violenta lucha en las alturas quedó evidenciada en fotografías que muestran a uno de los pasajeros con la camisa empapada en sangre, mientras que en una grabación se escuchan gritos de terror.

TRADUCCIÓN:
Los pasajeros están esperando en Arabia Saudita un avión de reemplazo. Algunos tienen camisas manchadas de sangre. (Con información de RT y redes).

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