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Papa León XIV retomó audiencias y subió al papamóvil para recorrer la Plaza de San Pedro tras su operación

–(Imagen Vatican News). El Papa León XIV subió este miércoles al papamóvil para recorrer la plaza de San Pedro saludando a los fieles y bendiciendo a varios niños con alegría durante la audiencia general, tras haber sido operado el pasado 13 de octubre de un cáncer por el que se le tuvo que extirpar una parte del pulmón.

«Gracias por vuestro apoyo, por vuestras oraciones, gracias a Dios por su generosidad. Renovemos todos nuestra confianza en la bondad y la misericordia de Dios», expresó León XIV, de 71 años, al iniciar la audiencia general.

A pesar de la jornada lluviosa, el Papa no dudó en subir al papamóvil y recorrer toda la plaza San Pedro saludando a los fieles antes de la audiencia, mostrando un buen estado y bendiciendo a los niños que le acercaban. Además, antes de la audiencia general también recibió a los asistentes a una conferencia organizada por el Dicasterio para la Causa de los Santos.

Durante el rezo del ángelus del pasado domingo, el Papa aseguró: «Una vez superada esta delicada etapa, como saben, retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones».

Por el momento, el Vaticano continúa con los preparativos del viaje del Papa del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú y en los próximos días también hay otras audiencias en agenda.

El hermano del Papa, Louis Prevost, afirmó en una entrevista el fin de semana con el medio estadounidense Fox News: «Seguimos rezando para que la biopsia dé un resultado completamente negativo y todo esté bien», y agregó que el pontífice «está fenomenal».

«No esperamos ninguna mala noticia”, recalcó. «Por ahora, lo único que sabemos es que durante la operación consiguieron extirpar todo el cáncer y estamos esperando los resultados de la biopsia», agregó.

El matrimonio, donación recíproca que exige plena fidelidad y unidad indisoluble

Durante su intervención en la audiencia general, el Santo Padre continuó el ciclo de catequesis dedicado a la constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II.

Centró su reflexión en el matrimonio y la familia, convencido de que “el bienestar de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligado a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar”.

Subrayó que el compromiso de proteger a las familias “es más urgente que nunca” y recordó “a todos aquellos que tienen responsabilidades sociales, especialmente en el ámbito político y cultural, el deber de contribuir eficazmente al progreso del matrimonio y de la familia”.

“La Iglesia lo sabe bien, como demuestra la solicitud pastoral de los Papas que se han sucedido después del último Concilio, hasta la doble Asamblea sinodal querida por el Papa Francisco, sobre la que han tratado, los pasados días, los Jefes de las Iglesias Orientales Católicas y los Presidentes de las Conferencias Episcopales”, afirmó.

El Papa hizo referencia así al encuentro convocado por él sobre la familia con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica encuentro convocado por él sobre la familia con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, en el que participaron los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo. Estaba prevista la publicación de un documento de síntesis con las principales intervenciones, sin carácter doctrinal, pero el Pontífice solicitó aplazar su difusión para poder estudiarlo detenidamente.

León XIV destacó que la constitución Gaudium et spes no se limita a reiterar los valores y fines del matrimonio, sino que ofrece una concepción renovada del mismo como una “íntima comunidad conyugal de vida y amor”. Según explicó, esta visión integra la dimensión jurídica del matrimonio como contrato, pero sitúa el fundamento de la unión en el pacto conyugal, entendido como el “acto humano por el cual los esposos se dan y se reciben mutuamente”.

A su juicio, esta realidad encuentra una expresión particularmente viva en la procreación y en la educación de los hijos. “El amor conyugal no se limita al atractivo erótico —que también forma parte de él—, sino que abarca toda la voluntad de los esposos, reavivando su afecto y expresándose mediante sentimientos y gestos de ternura”, explicó.

“Amor integral de persona a persona”

Asimismo, señaló que este amor “abarca el bien de toda la persona del hombre y de la mujer, iguales en dignidad; impregna toda la vida de los cónyuges y encuentra expresión en los actos exclusivamente propios del matrimonio”. “La especial intimidad de los esposos significa el amor integral de persona a persona, favorece el don recíproco y enriquece su mutua alegría”, añadió, antes de destacar que la fecundidad del amor conyugal se expresa también en la procreación de los hijos, “el don más excelente del matrimonio”.

“Transmitiendo y educando la vida humana, que nunca debe ser descartada, los esposos se convierten en cooperadores del amor de Dios Creador y como sus intérpretes”, aseguró León XIV.

El Papa añadió que, llamados a esta responsabilidad humana y cristiana, los cónyuges “deben regirse por un juicio recto por lo que se refiere a su propio bien y al de sus hijos, ya nacidos o todavía por venir”. “Este juicio que, en último término, los esposos deben formar personalmente ante Dios, exige que su conciencia se ajuste a la ley divina, interpretada por el Magisterio de la Iglesia a la luz del Evangelio”, manifestó.

Rechazo del aborto y del infanticidio

A partir de estos principios, el Pontífice reiteró la defensa de la vida humana desde la concepción. De ello, aseguró, se sigue que “la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado”, al tiempo que rechazó “el aborto y el infanticidio”. Asimismo, afirmó que “los mismos actos propios de la vida conyugal, ordenados según la genuina dignidad humana, deben ser respetados con gran reverencia”.

Durante la Audiencia General, estuvo presente la Hermandad del Rocío de la Macarena de Sevilla. La corporación realizó una peregrinación extraordinaria a Roma con motivo del 40 aniversario de su fundación.

Además, en los saludos a los peregrinos en lengua italiana, el Papa hizo referencia la beatificación de 20 sacerdotes mártires de la Diócesis de Ibiza, asesinados en 1936 durante la Guerra Civil española por odio a la fe. “Su testimonio nos anima a convertir la vida en una ofrenda de amor a Dios”, afirmó el Pontífice. (Información DW y EWTN NEWS).

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