Pico y Placa nacional plantea el presidente Uribe para enfrentar crisis petrolera

mayo 23, 2008 12:32 pm

pICO Y PLACA NACIONAL

La implantación de un ‘Pico y placa’ nacional, propuso el presidente Alvaro Uribe para afrontar alza del petróleo y las consecuencias que esta tiene en los precios internos de los combustibles y en la economia en general.

El jefe del Estado invitó a todos los colombianos a que analicen, de la mano con el Gobierno Nacional, medidas de disciplina social y de ahorro de combustible, que permitan sopesar o aminorar los efectos que se puedan generar con el aumento en las cotizaciones del petróleo.

Al efecto dijo: “Qué bueno, con todos los alcaldes, convenir en todos los centros urbanos de Colombia el pico y placa. Qué bueno poder tener en todos los centros urbanos de Colombia el día sin vehículo, y frecuentemente”.

El primer mandatario tambien insistió en la necesidad de seguir ampliando los sistemas de transporte masivo en Colombia.

El Presidente Uribe aseguró que Colombia necesita acelerar el desarrollo de la industria de los biocombustibles, y seguir avanzando en la producción de energías alternativas, como solución a la escasez de petróleo y a los altos precios de éste en los mercados internacionales.

“Nosotros necesitamos desarrollar mucho los biocombustibles, acelerar ese desarrollo. Necesitamos acelerar la energía eólica, la energía generada por la brisa en La Guajira”, señaló el Mandatario en Brasilia, en el marco de la Cumbre de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur).

Estas medidas, junto con la política de impulsar el uso del transporte masivo y el reto de que Colombia se convierta en un país menos consumidor de combustible, ayudarían a moderar los efectos causados por el incremento en los precios internacionales del crudo, explicó el Mandatario.

Sin embargo, advirtió que este repunte en los precios del crudo obliga a Colombia no solo a buscar nuevas fuentes energéticas, sino a hacer un gran esfuerzo para encontrar más petróleo.

En lo relacionado con las alternativas que estudia el Gobierno para aliviar los efectos de la subida en las cotizaciones del petróleo, Uribe dijo que una de las opciones es revisar la estructura de impuestos a los combustibles.

“Esos impuestos de la Nación y de las regiones tienen una base, esa base es el precio del petróleo, que ha pasado en estos años de 26 dólares a más de 130, pues lleguemos un momento y congelémoslo para ese efecto de liquidar impuestos, y que de ahí en adelante se siga ajustando por inflación, simplemente, y hacer todos ese esfuerzo, en favor de los consumidores”, indicó el Presidente Uribe Vélez.

2 Respuesta sobre “Pico y Placa nacional plantea el presidente Uribe para enfrentar crisis petrolera”

  1. jesus en mayo 23rd, 2008 8:04 pm

    el problema no es de colombia porque gracias a dios aqui si tenemos petroleo que el estado sea tan ladron y no lo venda como si fuera que tubieramos que importarlo eso es otra cosa la sobretasa de la gasolina no deberia existir ya que eso es un robo a los colombianos deberiamos importarla de venezuela que es mas barata y de mejor calidad no se supone que con el alcohol carburante iva a bajar pero llevamos varios años pagando al estado por mover el carro a diario no se supone que estamos en un pais libre .

  2. Fernando Márquez en junio 15th, 2008 12:00 pm

    PICO Y PLACA NACIONAL: ¿CUANTO NOS CUESTA?

    El proyecto de ley presentado por el H.R. Felipe Fabián Orozco podría, de ser aprobado, convertirse en un duro golpe a las finanzas de quienes obtienen sus ingresos por cuenta de la venta de bienes y servicios para automóviles y automovilistas y un verdadero zarpazo –otro más– para la economía de estos últimos. Vale la pena leer más allá del encabezado que dice: “Por el cual se regula la restricción vehicular o “pico y placa” en las vías públicas de Colombia, se adopta la Tabla Única Nacional de Restricción Vehicular y se dictan otras disposiciones” Este proyecto ya pasó el primer debate.

    De la venta de estos bienes y servicios obtienen ingresos significativos, para mencionar solo unos pocos sectores, las compañías de seguros, las estaciones de servicio, los fabricantes e importadores de llantas, lubricantes, repuestos, los almacenes del ramo y el mismo fisco, mientras un grueso número de familias derivan su sustento, directa o indirectamente de los automóviles, razones por las cuales las medidas tendientes a restringir el uso de los carros particulares deben ser cuidadosamente ponderadas.

    Esa ponderación podría lograrse si atendiendo a un principio de elemental equidad se reducen los impuestos y costos por poseer o utilizar un carro particular proporcionalmente a la cantidad de tiempo que esté prohibido utilizarlo, de esa manera habría un esfuerzo compartido entre los ciudadanos y el Estado para la solución de los problemas planteados por la circulación de vehículos, evitando que medidas fáciles e inmediatistas se impongan sobre otras probablemente más difíciles y de implementación más costosa pero más efectivas e inteligentes.

    Entre las propuestas presentadas en épocas recientes está la de cobrar los impuestos a través del costo por galón de combustible, siempre y cuando, claro está, la calidad esté acorde con los precios, tema en el cual parece que se ha avanzado algo. Un proyecto ya aprobado, que espera sanción presidencial para comenzar su aplicación, establece que en Bogotá, el diésel que utilicen los sistemas de transporte masivo deberá contener 500 ppm (partes por millón) a partir del primero de julio de 2008 y a partir del primero de enero de 2010, 50 ppm, acorde con los estándares internacionales, lo que es apenas razonable pues si los precios son internacionales la calidad también debería serlo; esos mismos estándares deben ser aplicados en el resto del país, no solamente en Bogotá, lo que permitiría resolver un par de las preocupaciones del H. R. Orozco, como la contaminación ambiental de una parte y la movilidad, por la vía del costo por kilómetro recorrido, sin necesidad de instalar peajes internos ni de acosar a quienes teniendo sus carros matriculados en una ciudad circulan en otra ya que la sobretasa y demás arandelas se quedarían e invertirían donde se compre el combustible.

    El mantenimiento adecuado de las vías y carreteras sería de gran ayuda para reducir las cifras de accidentalidad, preocupantes sin duda, pero no siempre ligadas a fallas mecánicas o humanas a no ser que puedan calificarse como tales el olvidar o desconocer donde están y de que profundidad son los cráteres que adornan la bien llamada malla vial, por la cantidad de huecos que tiene.

    Existen otras opciones: ¿porque no modificar los horarios ya sea de algunas zonas de las ciudades, de colegios, universidades o industrias para que no coincidan los horarios de entrada y salida de grandes grupos de personas y vehículos? De este modo se resolvería lo que el H. R. señala: “Sin duda, el problema no es que mucha gente tenga automóvil, sino que mucha gente lo use en los sitios y en las horas más congestionados. Por eso, la política necesaria, más que restringir la propiedad del parque automotor, es enfocarse en restringir su uso en los sitios y horas pico o de congestión vehicular.”

    El teletrabajo y el teleestudio durante uno o dos días a la semana son también opciones que vale la pena examinar. Una buena parte de estas tareas pueden desarrollarse utilizando tecnología que ya está a nuestra disposición, ni siquiera tendríamos que inventar nada, solo realizar un pequeño esfuerzo para cambiar de mentalidad y adquirir disciplina. Esto si que representaría un avance real, fantástico, en términos de calidad de vida, de disponibilidad de tiempo, de ahorro de combustible, de movilidad y de reducción de la contaminación, sin apelar al estrangulamiento económico de sectores y personas, sobre todo de estás últimas que son, con los automovilistas, el eslabón más débil, por el que es más fácil “resolver el problema.” Nadie diría que son medidas fáciles de implementar o exentas de traumatismos y tropiezos, pero sería un buen principio para buscar soluciones de fondo y distintas al garrote.

    Resulta claro que basar la movilidad de una ciudad en el automóvil particular es impracticable, que se requiere un sistema de transporte masivo digno, suficiente y a un costo razonable para que un número significativo de automovilistas empiece a utilizar el transporte público, que quienes utilizamos automóvil debemos estar dispuestos a sacrificar algo de comodidad en aras de una ciudad y un ambiente mejores, pero, repito, no es por la vía del facilismo y de la asfixia económica barnizadas de verde como esto se logrará, se necesitan opciones, concientización y educación.

    Si como afirma el proyecto, mientras el Estado y los particulares construyen un promedio de un kilómetro de carretera cada 5 días, los concesionarios venden 3 kilómetros de carros en 24 horas, ¿Por qué no se restringe entonces la venta de automóviles?

    Que se regule la restricción vehicular o “pico y placa” en las vías públicas de Colombia y se adopte la Tabla Única Nacional de Restricción Vehicular si es una medida que debería implementarse de inmediato a ver si los agentes de tránsito se dedican a organizar el tráfico y a prevenir, que debería ser su función, no a cazar despistados y sancionar como viene ocurriendo.

    Puede consultar el texto del proyecto en la página: http://felipefabianorozcovivas.com/

    Fernando Márquez
    Sociedad Colombiana de Automovilistas
    Director Ejecutivo
    http://www.sca.com.co/