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Presidente Correa no pedirá permiso a Colombia para buscar la liberación de los secuestrados

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Después de su reunión con la familia de Ingrid Betancourt, el Presidente ecuatoriano Rafael Corea anunció que no pedirá permiso a Colombia para buscar la liberación de los secuestrados por las Fuerzas Aramadas Revolucionarias de Colombia, FARC.

Media hora duró el encuentro entre el Presidente y la familia de Betancourt.
Finalizada la cita, el presidente Correa brindó una rueda de prensa. En ella, reiteró que su gobierno estableció contactos con el ex número dos de las FARC, Raúl Reyes, para buscar la liberación de Betancourt y otros cautivos. “Ya se había acordado comenzar la liberación de 12 rehenes, entre ellos Íngrid Betancourt y el ecuatoriano Marcelino Arreaga, pero (Reyes) fue asesinado el 1 de marzo”.

En ese momento, el Presidente anunció que su régimen retomará los contactos con la guerrilla colombiana “por motivos humanitarios”. Además, reiteró su compromiso de prestar el territorio ecuatoriano para la liberación de rehenes y anunció el posible envío de delegado para intermediar con las FARC, “sin tener que pedir permiso a nadie”, en referencia al Gobierno de Colombia. “Por motivos humanitarios hablaremos hasta con el diablo para alcanzar la liberación de los rehenes”.

Su anuncio se constituyó en un desafío a su par colombiano, Álvaro Uribe, quien en marzo descalificó los nexos que el ministro Gustavo Larrea tenía con Raúl Reyes, supuestamente para buscar la liberación de rehenes. De hecho, Uribe dijo que esa acción se dio “a sus espaldas” y que no había justificaciones para que Quito no le haya notificado, como sí lo habían hecho en su momento Francia, Suiza y la Iglesia Católica.

Sin embargo, ayer, Correa enfatizó sus críticas a Bogotá. Acusó a Uribe de no tener voluntad para buscar el canje humanitario.

“Estamos convencidos de que no quiere la liberación de rehenes y que no quiere la solución del conflicto, porque le es rentable política y económicamente”. Por último, fue duro al responder a una pregunta de un periodista de la revista Cambio de Colombia, sobre la autorización del Congreso Bolivariano en Quito, la antesala para que estudiantes mexicanos llegasen hasta el campamento de las FARC. “Cómo prostituyen la verdad, perdóneme el término pero es el correcto, algunos medios colombianos totalmente sesgados”.