El presidente Uribe reveló que demandará a los subversivos por el ataque que perpetraron este domingo contra una misión médica del ICBF en zona rural de San Vicente del Caguán y en la que dos miembros de la comisión perdieron la vida.
El presidente Álvaro Uribe, manifestó que era «increíble que estos terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ahora en su desespero, ataquen una caravana humanitaria del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Violan todo lo humanitario».
Por eso anunció que «el Gobierno nacional presentará sus demandas por este nuevo aleve atentado ante la alta Comisionada de los Derechos Humanos en Naciones Unidas, en Ginebra, y ante la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos».
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, comentó que «todas las ONG del mundo y organismos internacionales deberían tomar la iniciativa» de sumarse a esa denuncia.
«Lo importante es que todo el mundo condene semejante acto», insistió Santos.
Luego de que el ministro de Defensa dio estas declaraciones, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Colombia deploró el atentado de este domingo.
«Los hechos ocurridos hacen presente la urgencia de que todos los grupos armados respeten los principios y las normas del Derecho Internacional Humanitario, renuncien al empleo de medios prohibidos (…) y respeten el ejercicio de la labor humanitaria», según un comunicado difundido este lunes por esa oficina.
La camioneta atacada por las FARC «llevaba distintivos, estaba plenamente señalizada», aseguró la directora del ICBF, Elvira Forero.
La funcionaria indicó que la comisión «era una presencia humanitaria conformada por (la institución) y por el Hospital San Rafael de San Vicente del Caguán, que se dirigía a atender alrededor de 2.000 personas».
Carlos Hurtado, coordinador de Derechos Humanos del Caquetá, uno de los sobrevivientes del ataque de las FARC, definió esos instantes como «una película de terror».
«Nos alcanzaron a caer pedazos de arena, de tierra, de piedras, de vegetación. (…) Lo primero que dijimos fue: ‘nos mataron’ «, manifestó.
Hurtado, que no sufrió alguna lesión por el atentado, expresó que denunciará el atentado ante la Corte Penal Internacional de Derechos Humanos, pues teme por su vida.
El presidente Uribe recalcó que a las FARC «ninguna razón les asiste para pretender engañarnos en los días de Navidad que vienen ilusionándonos con un acuerdo humanitario que proponen para engañarnos».
Las tres personas que resultaron heridas tras el ataque con explosivos en una carretera del Caquetá luchan por sus vidas.
John Contac, médico urgencias Clínica Mediláser, señaló que las víctimas recibieron impactos «con múltiples metrallas donde les meten tornillos, puntillas y clavos».
Información EFE

Los comentarios están cerrados.