Están felices los niños y las niñas del jardín Satélite Las Ferias

septiembre 30, 2010 6:35 am

“¿Cómo se llama usted? Yo lo he visto…”, le dijo una chiquilla de unos 3 años al alcalde mayor de Bogotá, Samuel Moreno. Un niño que estaba a su lado ratificó la versión: “Yo también lo he visto”.

Y los dos abrazaron al personaje que les dio la posibilidad de estrenar un jardín infantil, en el que no solo tendrán educación, sino también alimentación y elementos didácticos.

El alcalde estaba en el salón de prejardín del jardín infantil Satélite Las Ferias’, desde donde inauguró la nueva edificación de la institución educativa y en donde quedó absolutamente sorprendido cuando Michel Forero, de unos cuatro añitos, empezó a declamar su poesía.

“Mi corazón palpita de alegría y yo ya quería estar ahí”, dijo, al referirse a las nuevas instalaciones de su jardín. “¿A quién le damos las gracias?”, preguntó. “A usted señor Alcalde, a la secretaría de integración social, por este espacio para aprender y compartir”, dijo, mirando a Samuel Moreno.

La poesía de la chiquilla le dio un vuelco al corazón de quienes estaban allí. Fue un acto muy tierno, que después recogió el alcalde cuando al hablar, dijo que para él, cada vez que entrega un jardín, la felicidad es completa.

“Tengo una felicidad enorme de poder brindarles las mejores condiciones. Ver las caritas y rostros de alegría de los niños, poder contar con profesoras especializadas, poder decirle a Bogotá que gracias a los jardines, 46.000 niños y niñas se están beneficiando”, dijo.

Y es que los niños que estudian allí tienen, además de la nueva infraestructura del jardín, el acompañamiento de personas especializadas, alimentación y una buena nutrición.

Al inaugurar el jardín, el alcalde también entregó las menciones a un grupo de profesoras, que representaron a las 4.500 maestras de jardines infantiles públicos y privados que se graduaron en la capacitación que les dio el Distrito para detectar a tiempo problemas de violencia intrafamiliar o abuso en los pequeños.

“Estos casos (de violencia y abuso contra los niños) nos llenan de preocupación. Y más, porque se dan en un altísimo porcentaje al interior de los hogares. Esta capacitación nos va a ayudar a detectar esos casos: Y ahí sí la felicidad será completa. Porque tendremos niños sin ningún tipo de violencia contra ellos”, dijo Samuel Moreno.

“Lo que queremos es que nuestros niños y niñas sean felices. La felicidad de ellos es nuestra felicidad”, dijo el alcalde, quien pasó salón por salón a visitar a los niños.

Tan pronto como todos salieron del salón del acto principal, en donde no se dictaron clases sino que los chiquillos participaron en la inauguración, los niños y niñas, felices, empezaron a jugar con los cojines, unos con otros.

Mientras tanto, en otro salón, la profesora les hacía repetir a sus alumnos las partes del cuerpo, que es una de las estrategias para que ellos aprendan a quererse a sí mismos y a hacerse respetar de los demás.

¿Qué estamos haciendoooooo? Les preguntaba la profesora. ‘¡Leyendo un cuento!”, respondían los niños, en otro salón.

Pero los más afortunados fueron los del salón que queda al lado del parque. Como necesitábamos tomarles unas fotos y unas imágenes jugando, les permitieron salir a un recreo adicional. En minutos estaban subidos en los columpios, metidos entre llantas, encaramados en el rodadero… ‘A mí lo que más me gusta es el parque’, dijo una de las chiquillas, de unos dos añitos, al lado de sus compañeritos, todos felices, porque hasta baños tenían para estrenar.

Los comentarios están cerrados.