
Costa Rica pidió este martes a la Organización de Estados Americanos (OEA) que convoque a una reunión de cancilleres con el fin de tratar de solucionar la disputa fronteriza con Nicaragua, mientras Managua negaba la existencia de «negociaciones secretas» en busca de diálogo.
«Hemos recibido la confirmación de que el próximo jueves se estará convocando a la comisión consultiva, máxima instancia de la OEA, para una reunión el día 29 ó 30 de noviembre», informó el canciller costarricense, René Castro.
La semana pasada Nicaragua había dicho que pediría una cita de cancilleres americanos, pero tal posibilidad fue desestimada el sábado por el presidente Daniel Ortega, quien amenazó con retirar a su país del organismo luego de que aprobara una resolución que consideró favorable a San José.
La decisión de convocar a los cancilleres debe ser aprobada por el Consejo Permanente de la OEA, que el viernes aprobó por mayoría –y no por consenso como era la tradición– una resolución que pide a ambos países retirar soldados y policías de la frontera e iniciar cuanto antes un diálogo bilateral.
Nicaragua negó que existan negociaciones «secretas» con Costa Rica, a través del hermano del presidente Ortega, quien hizo el lunes un llamado al diálogo.
«El gobierno de Nicaragua deja claro (…) que las versiones difundidas por medios de comunicación sobre supuestas negociaciones secretas en las que participaría el general en retiro Humberto Ortega (…) son totalmente falsas», señaló la cancillería en un comunicado.
Costa Rica reiteró que el viernes llegará a San José una misión de expertos de la OEA, que visitará la zona del conflicto en el río San Juan, algo que había sido desmentido horas antes por el secretario general del organismo hemisférico, José Miguel Insulza.
«Hace pocos minutos verificamos directamente con la Secretaría General de la OEA, que en los próximos dos días vendrán al país enviados del Secretario General, quienes tienen la misión de observar en el terreno los avances del cumplimiento de los dos países de los acuerdos del Consejo Permanente», señaló la Cancillería en un comunicado la noche del martes.
Algunas horas antes Insulza había dicho que «no estoy haciendo viajar ninguna misión», atribuyó el anuncio del envío a «un error» y advirtió que en esta crisis «no debemos apresurarnos demasiado».
El canciller Castro anunció también que Costa Rica presentó una «solicitud urgente» a la Organización Mundial de Protección de Humedales, conocida como Convención Ramsar, para que evalúe el daño en isla Calero, donde según San José, Nicaragua arrojó los sedimentos extraídos con el dragado del río, faena que originó el conflicto hace casi un mes.
Miles de universitarios nicaragüenses marcharon en las calles de Managua en apoyo a Ortega este martes, mientras el embajador de la Unión Europea en Centroamérica, Mendel Goldstein, instaba a ambos países a «renovar esfuerzos» para resolver el conflicto.
Por su parte, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, expresó que «Panamá apoya a Costa Rica en todo», mientras su par salvadoreño, Mauricio Funes, llamó a que «se solucione prontamente el conflicto».
La jerarquía católica de Costa Rica llamó al gobierno a mantener las vías del diálogo y la negociación.
«Instamos al Gobierno de la República a continuar el derrotero marcado por nuestra tradición civilista, a saber, la búsqueda incesante de la resolución de los conflictos por las vías diplomáticas, del diálogo y del respeto al derecho internacional», dijo la Conferencia Episcopal. AFP

