
Los mandatarios centroamericanos se reunirán este jueves en Belice en una cumbre que intentará promover un diálogo entre Nicaragua y Costa Rica para superar su diferendo fronterizo.
Los gobernantes de los siete países centroamericanos, más el de República Dominicana, deben participar en la cumbre que se efectuará en San Pedro Town, en la isla caribeña de Ambergris Caye, uno de los principales destinos turísticos de esta ex colonia británica.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pidió a su homólogo de Guatemala, Álvaro Colom, que una vez que asuma la presidencia rotativa del bloque regional en la cita de Belice convoque a un diálogo entre San José y Managua para superar la disputa abierta por el dragado del río San Juan.
«Hemos solicitado al presidente Colom (…) que contribuya en la coordinación de este esfuerzo», declaró Ortega junto al presidente guatemalteco el martes en Managua.
Ortega dijo que México, Venezuela y Cuba le expresaron su disposición para participar en el encuentro en calidad de «testigos» y que Costa Rica también puede sugerir un país de su confianza para que asista a la cita, pero sin la presencia de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Colom aceptó emprender esta gestión, mientras que El Salvador también expresó que espera que el cónclave del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) sirva para encontrar mecanismos de distensión entre Costa Rica y Nicaragua.
Managua y San José están enfrentados desde hace siete semanas por una pequeña isla fluvial en el fronterizo río San Juan, donde Costa Rica denunció una invasión militar nicaragüense. El caso ya llegó a la OEA y la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
El conflicto está en la agenda de la cumbre «de Belice más que todo para la búsqueda de mecanismos de distensión política y diplomática», dijo el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, en Washington el martes.
Los países del SICA enfrentan este diferendo entre dos de sus socios un año y medio después de que el bloque regional quedara semiparalizado como consecuencia del golpe de Estado en Honduras.
El SICA dio por superada la crisis hondureña luego de que asumiera en enero pasado el presidente Porfirio Lobo, aunque Nicaragua todavía no lo reconoce.
El propósito original de la cumbre en Belice era debatir planes de seguridad, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, además de temas económicos, pero ahora todo indica que el plato fuerte será el diferendo fronterizo.
También figuraban en la agenda aspectos del cambio climático y la prevención y mitigación de los desastres naturales en Centroamérica. Además Belice debe entregar la presidencia rotativa del SICA a Guatemala.
Con 40 millones de habitantes, el 44% de ellos sumidos en la pobreza, Centroamérica vive este nuevo conflicto fronterizo cuando conmemora los 50 años del inicio del proceo de integración.
El Tratado de Managua, suscrito el 13 de diciembre de 1960, puso en marcha el proceso que condujo a la creación del SICA y de varios órganos regionales, integrados por los siete países del istmo, además de República Dominicana como país asociado.
Entre los órganos de la integración están una corte de justicia, un banco de fomento y un parlamento regionales, aunque este último ha sido cuestionado como «inoperante» por el presidente panameño Ricardo Martinelli, que sacó a su país de esta asamblea. AFP