Un nuevo conflicto laboral estalló hoy en el país, ésta vez en Puerto Wilches, Santander, donde trabajadores de seis empresas procesadoras de aceite de palma se declararon en paro.
Este conflicto se suma al que hace varios días reactivaron los trabajadores de la empresa Pacific Rubiales, en el municipio de Puerto Gaitán, Meta, y en desarrollo del cual tienen frenada la producción petrolera en ese yacimiento y el transporte de crudo hacia los centros de refinación debido al bloqueo de la carretera de acceso.
En Puerto Wilches, ubicado en la zona del Magdalena Medio santandereano, alrededor de 7 mil trabajadores participan en el cese de actividades, que se inició esta mañana para reclamar el desmonte de las cooperativas de trabajo asociado y exigir mejoras salariales.
Los trabajadores, junto con sus familias, han anunciado que si no obtienen una rápida respuesta a sus demandas bloquearán las plantas de procesamiento y las vías de acceso a las mismas.
Miguel Conde, fiscal del Sindicato de Trabajadores de la Industria
Agropecuaria, Sintrainagro, indicó que se trata de un paro cívico laboral indefinido, que no se levantará hasta tanto las directivas de las empresas extractoras de aceite se comprometan a vincular directamente al personal que utilizan yy no a través de las cooperativas de trabajo, las cuales los mantienen en condiciones laborales desfavorables.
El dirigente de Sintrainagro afirmó que en la zona laboran unas 17.000 personas.
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