Con el fin de definir si existen méritos suficientes para considerarlo víctima de la contratación en Bogotá, la Fiscalía General de la Nación citó a entrevista al subcontratista Alejandro Botero, quien se convirtió en testigo clave dentro del proceso.
Por orden de la fiscal tercera delegada ante la Corte Suprema de Justicia, la diligencia judicial fue fijada para el próximo martes 4 de octubre.
El llamado “ventilador del carrusel” aseguró al semana pasada en Radio Santa Fe, que el alcalde Samuel Moreno estaba enterado en detalle de todos los movimientos de los contratos del IDU.
Botero fue más allá al asegurar que la mafia de Julio Gómez y Emilio Tapia continúan manejando contratos en la UAESP y en otros sectores de la ciudad.
Aseguró tener documentos que demuestran que el contrato de las basuras por más de 2 billones de pesos está amarrado.
“Julio Gómez es el mayor hampón de Bogotá, enfatizó Alejandro Botero; los contratistas Gómez y Tapias son una mafia.”
Botero manifestó que quedaron ratificadas sus denuncias luego de conocerse el video en El Espectador, donde Emilio tapia se ufana de tener todo el control de la contratación en Bogotá.
Al hacer un recuento de cómo llegó a convertirse en subcontratista de Julio Gómez y luego destapar todo el escándalo que hoy en día tiene al alcalde Samuel Moreno a un paso de la cárcel, aseguró que conoce la relación existente entre varios concejales de la ciudad para presionar pagos de coimas y comisiones por parte del IDU y como se repartían los recursos públicos.
En diálogo con Radio Santa Fe aseguró que en el Distrito existe una peligrosa mafia con carros blindados, escoltas, aviones al peor estilo de las pandillas de la peor calaña, que manejan a su antojo la mayoría de los contratos del área de la construcción.
Botero señaló que este cartel estaba manejado por tres cabezas: Emilio Tapia, Julio Gómez y Javier Hadad, quienes manejarían 11 contratos de obras civiles, por valor de $289 mil millones.
Botero también reconoció que tuvo problemas judiciales en Estados Unidos por una licencia de construcción y señaló que se decidió a hablar porque Tapia y Gómez le incumplieron los acuerdos que tenían.
Mencionó al concejal Camacho Casado así como también a Hipólito Moreno de quien dijo que en su apartamento se llevaron a cabo reuniones desde donde presionaba por el pronto pago de coimas y comisiones; “son entre siete a once concejales enredados a quienes la justicia tendrá que llamar si existe seriedad en el proceso” aseguró.
Contó además que el alcalde Samuel Moreno conocía de estos movimientos; “Yo le conté todo a Leonardo Echeverry, asesor de Samuel y obviamente el Alcalde sabía todo. Desde que nosotros empezamos, nunca nos dejaron sacar nada en los medios. Yo tengo correos que le he mandado a Andrés Rojas, el asesor de Prensa, en los que le digo: “Mire, por favor ayúdame”.
