Ser albino en Tanzania, significa estar condenado a muerte, debido que la gente en ese país africano, cree firmemente que los albinos son seres mágicos que dan buena suerte y protegen de los maleficios.
Por esta razón, miles de personas se niegan a salir de su casa, ya que son perseguidos por grupos que los venden para ser consumidos.
Docenas de albinos son asesinados y partes de sus cuerpos acaban en un macabro contrabando alimentado por el fetichismo y la superstición.
En otras partes de África, los albinos son acusados de brujería y sufren el repudio de sus comunidades y de sus familiares. No lo mismo sucede en Tanzania donde sus asesinos buscan las partes de sus cuerpos, tales como dedos, órganos sexuales, lenguas y pelo, porque traen buena suerte.
En Tanzania, un país de 39 millones de habitantes, se estima que hay cerca de 270.000 albinos.
Según las autoridades del país, muchos de los crímenes están asociados con la minería, pues existe la creencia que este tipo de personas ayudan para librarse de morir en los yacimientos o a encontrar las mejores minas.

