Quince congresistas (8 senadores y 7 representantes a la Cámara), firmaron una declaración conjunta en la que aseguran que «el Congreso no es el espacio para debatir el contenido de esta iniciativa».
«Es necesario que la ministra de Educación, María Campo, retire el proyecto, e instale una mesa de negociación en la que se discutan las propuestas contenidas en el Programa Mínimo del estudiantado colombiano», señala el comunicado.
Aseguraron, que «la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE), principal vocera del estudiantado colombiano, tiene razón cuando afirma que en el Congreso de la República no hay garantías para discutir de manera democrática el proyecto de ley con el que el presidente Juan Manuel Santos pretende reformar la educación superior».
«El Gobierno controla más del 90 por ciento del Parlamento, mayoría con la que impone su punto de vista, sin tener en cuenta los argumentos de sus contradictores», indica la carta.