Ante el alarmante aumento del contrabando de cigarrillos en Colombia, en donde uno de cada siete fumadores consume este tipo de productos, la Federación Nacional de Comerciantes – FENALCO, decidió estudiar más a fondo el problema mediante una investigación realizada por la firma INVAMER, en el sector rural y urbano del país.
“Las principales conclusiones del estudio son preocupantes” manifestó Guillermo Botero Nieto, Presidente de FENALCO, al señalar que “En Colombia el contrabando de cigarrillos se acerca al 14% y es una tendencia que va en alza cuando prácticamente estaba derrotado. En la Costa Atlántica llega casi al 40%, mientras en Antioquia -donde se concentra el mayor volumen de ventas nacionales- uno de cada cinco cigarrillos que se fuma es ilegal. Además, el estudio muestra que el contrabando tiene mayor penetración en los sectores vulnerables, hombres y mujeres de estratos bajos que viven en zonas rurales del país”, explicó.
Con fundamento en 1.200 encuestas realizadas en todo el país, entre fumadores de 18 a 64 años, el estudio muestra que en los estratos 1 y 2 el consumo de cigarrillo ilegal es del 18%. De otra parte, el 16% de la población entre 55 y 64 años es la que más fuma cigarrillos ilegales.Federación Nacional de Comerciantes – FENALCO
Asimismo, la investigación arroja que más del 86% de los fumadores compran cigarrillos de contrabando en las tiendas de barrio, y es donde FENALCO, mediante su programa Fenaltiendas, ha concentrado sus esfuerzos con campañas para concientizar a los tenderos sobre los riesgos que conlleva vender estos productos, con sanciones cada vez más fuertes.
Cabe resaltar que el tendero es engañado por la industria ilegal al no informarle la verdadera procedencia de su producto.
Entre las razones por las que prefieren un cigarrillo de contrabando, quienes compran este tipo de producto, aseguran que prima el precio, muy por debajo del mercado, con cajetillas de 20 unidades por 1.000 pesos, provenientes en su mayoría de países como Paraguay, India y China.
Contrario a esto, los aportes promedio en impuestos que hace la industria legal, por la misma cajetilla, suman más de 800 pesos en el impuesto al consumo, y cerca de 200 pesos por concepto de IVA. Este factor diferencial pone en riesgo la sostenibilidad de la cadena productiva y de comercialización del tabaco legal en el país.
De acuerdo con las cifras de las industrias registradas, en el 2011 se vendieron en Colombia alrededor de 15.400 millones de cigarrillos, que corresponde al 86% del mercado total. Según esta investigación, el mercado ilegal vendió aproximadamente 2.500 millones de unidades (14%) durante el mismo periodo, por lo cual se considera que “el año pasado los entes territoriales dejaron de recibir cerca de 100 mil millones de pesos por impuestos, en detrimento de su inversión social” enfatizó Guillermo Botero Nieto.
Entre otras revelaciones que hace este estudio están los sensibles temas ligados a la salud, pues quien consume cigarrillos ilegales, fuma más que las personas que optan por el producto legal, con el agravante de no saber lo que consume.
El estudio surgió ante la necesidad de unificar las diferentes cifras que se manejan sobre la dimensión del contrabando de cigarrillos en el país, utilizando una metodología que lo diferencia de las otras investigaciones.