Internacional

Sudáfrica declara una semana de luto oficial por la matanza de los mineros

Los investigadores recuperan 300 casquillos de bala en el lugar donde la policía abatió a 34 trabajadores durante una protesta laboral

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, ha declarado una semana de luto oficial, a partir de este domingo, por la muerte de 34 mineros sudafricanos el pasado viernes por disparos de la policía durante una manifestación de protesta en Marikana, en el noreste del país, a unos 100 kilómetros de Johannesburgo.

«Las banderas ondearán a media asta en todos los lugares de Sudáfrica y en las misiones fuera del país del 20 al 26 de agosto», detalla un comunicado oficial, que añade que el próximo jueves será «el día oficial para la celebración de los funerales y para promocionar una sociedad libre de violencia», informa Efe.

«La nación se encuentra conmocionada y dolorida. Esta semana debemos reflexionar sobre el carácter sagrado de la vida humana y sobre el derecho a la vida que recoge la Constitución de la República», asegura Zuma en el comunicado.
Llamamiento a la paz y la unidad

«Debemos evitar apuntar con el dedo a nadie ni recriminar. Debemos unirnos frente a la violencia (…) y reafirmar nuestra creencia en la paz, estabilidad y el orden, y en construir una sociedad bondadosa y libre de crímenes y de violencia», agrega el presidente.

En cuanto a la comisión de investigación para aclarar los hechos, que Zuma anunció el pasado viernes, el comunicado oficial apunta que se tratará de un comité de carácter judicial cuya composición se anunciará «en los próximos días».

Por otra parte, la Dirección de Investigación Independiente de la Policía de Sudáfrica (IPID, en inglés) ha recuperado al menos 300 casquillos de bala en el lugar donde la policía tiroteó y mató a 34 mineros que estaban en huelga, según han informado medios locales.

El semanario Sunday Tribune añade que investigadores del IPID ya tienen en su poder, además de los 300 casquillos, 45 armas que se utilizaron supuestamente durante la masacre, calificada como el peor episodio de violencia desde el fin del apartheid, a principios de los años 90.

Según este medio, un equipo de 43 policías peinaron el sábado por la noche la zona donde tuvo lugar la masacre para hacerse con pruebas forenses. «Hasta el momento hemos encontrado 300 balas y 45 armas de fuego. Están siendo precintadas para más tarde realizar pruebas de balística», ha informado al semanario una fuente policial, que pidió permanecer en el anonimato por carecer de permiso para hablar con la prensa.
Testigos de la matanza

Por otro lado, las autoridades del país han citado a 180 testigos de los hechos para ser interrogados y averiguar las circunstancias de la matanza, que se produjo el pasado jueves durante una jornada de huelga de los trabajadores de la empresa Lonmin, que explota una mina de platino en Marikana, en el noreste de Sudáfrica.